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Las emociones en el destete

Las emociones en el destete

El proceso de destete genera muchas emociones en la madre y en el bebé. Como siempre os decimos, la información es poder y todo lo que sepáis os ayudará a que os sintáis más seguras en el proceso, al entender vuestras emociones y las de vuestros hijos e hijas. Por esto, hoy vamos a hablar de las emociones que nosotras y ellos experimentamos en el proceso de destete. 

En nosotras podemos percibir, entre otros sentimientos:

  • Ambivalencia: 

Un cúmulo de emociones y sentimientos nacen cuando empezamos a fantasear con el destete. Hay días que vas a tener muy claro que quieres destetar, y que además lo necesitás de manera inmediata. Pero también es probable que a las pocas horas sientas todo lo contrario y tus sentimientos te digan que no, que tu bebé es aún muy ‘pequeño’, que puedes aguantar más, que no es el momento… Cuando empezamos a experimenar estos sentimientos ambivalentes es el momento de empezar a leer sobre el destete, empezar a informarse y formarse. Y es que, igual que durante el embarazo os recomendamos empezar a leer sobre vuestra futura lactancia, lo mismo pasa durante la lactancia: hay que preparar el destete. 

  • Agitación (rechazo):

La agitación por amamantamiento es un rechazo a nuestra criatura. No podemos soportar que nos toquen, que mamen, tenerlos cerca, que pidan teta… y esto nos genera un rechazo físico, incluso violento. Es un sentimiento muy complicado de compartir y aceptar como parte de la lactancia. Todas las mamíferas destetan a sus crías, y las humanas podemos sentir la necesidad de hacerlo. Este sentimiento suele aparecer principalmente en tres situaciones: en lactancia con niños de más de un año, en la lactancia durante el embarazo y en la lactancia en tándem. En esta entrada tienes más información de utilidad. 

  • Culpa: 

La culpa es un sentimiento recurrente en la maternidad y la lactancia, y también aparece en el destete. A veces, la culpa es por el simple hecho de pensar en destetar. Muchas madres expresan que se sienten como si traicionaran a su hijo, al plantear cómo harán el destete.  

  • Tristeza: 

Los sentimientos de tristeza pueden aparecer en el periodo previo a empezar el destete y pueden llegar por diferentes causas: por dejar de amamantar, por verse obligada a dejar el pecho, por ser la última lactancia, porque puede implicar una separación madre/bebé…

La tristeza puede aparecer durante el proceso. Es que es complicado que el destete se consiga sin verter una lágrima y es duro ver la respuesta que pueden tener los pequeños ante el proceso de destete. Y, finalmente, una vez terminada la lactancia y conseguido el destete, a pesar de desear mucho que la lactancia terminara podemos sentir cierta tristeza o añoranza, tener ganas de llorar y no dejar de dar vueltas a si era o no el momento. 

  • Duelo:

Cuando el destete no ha sido deseado podemos experimentar un proceso de duelo profundo. Especialmente si ha sido impuesto o por necesidad, o bien ha sido el bebé el que ha decidido destetarse en contra de nuestros deseos o expectativas. 

El duelo es un proceso algo más complejo que la tristeza, implica la aceptación de la nueva situación. Implica tiempo e idealmente espacio para compartir con alguien que pueda empatizar con los sentimientos que experimentas. 

Ellos también experimentan muchas emociones en el proceso de destete. Nos puede sorprender que en bebés y niños aparezcan sentimientos y emociones en el proceso de destete, pero para ellos el destete también supone un cambio importante. No es solo dejar de tomar leche materna, es un cambio de relación entre ambos y necesitará un proceso de adaptación y aceptación. No todos los bebés ni los niños experimentan cambios de actitud o cambios emocionales en el destete, y sería también una situación normal. 

  • Enfado: 

El enfado es una de las emociones que más podemos observar. Según la edad ese enfado lo mostrarán de diferentes maneras: no te mirará o apartará la mirada, llorando más, mediante rabietas…

  • Más “ansiedad” por la teta:

Si haces un destete parcial para poder descansar más por la noche, por ejemplo, puedes notar que el resto del día está más demandante, quiera mamar más o te pide el pecho con más insistencia. Si ya habla es posible que solo sepa pedir teta o incluso gritar teta, a todas horas.

Destetar es un proceso de cambio y adaptación. Un proceso que requiere un poco de tiempo y lo más importante, disponer del máximo de información para no asustarnos. Estos sentimientos y emociones que experimentamos madres y bebés no son para siempre, y después de unas semanas todo debería volver a una cierta normalidad.

¿Necesitas acompañamiento?

En nuestra app gratuita LactApp tienes mucha información sobre el destete por etapas. Si quieres que te ayudemos a destetar, puedes apuntarte a uno de nuestros talleres de destete o reservar una consulta con nosotras.

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3 comentarios en «Las emociones en el destete»

  1. Interesante, yo hice destete total [ya solo quedaba una toma] hace una semana, lo deseaba, fue paulatino, etc. Pero ahora tengo ansiedad, cómo depresión, me siento enferma pero aparentemente no tengo nada. No tengo remordimiento, ni arrepentimiento o similar… no sé que es, solo espero que pase pronto ese sentimiento tan extraño.

  2. Mi hijo de 7 años quiere volver a tomar teta ahora que nació su hermana. Yo no siento cómodo darle pero no sé cómo cambiar su interes

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