¿Tu lactancia ya no es tan placentera como soñabas?

¿Tu lactancia ya no es tan placentera como soñabas?

Quiero pero no quiero

De como la lactancia en niños y niñas más mayores a veces empieza a no ser tan placentera como habíamos imaginado

Los meses han ido pasando. Quizás empezamos la lactancia con complicaciones, o quizás no, y nuestro bebé ha ido creciendo y practica las mil y una posturas mientras mama. La lactancia está más que establecida y afianzada, pero algo en nosotras está cambiando: “¿Otra vez pide teta?”, “Parece que se haya hecho recién nacida otra vez y demanda en todo momento”; “Por las noches se despierta muchas veces y estoy agotada”…

Esto puede generarnos agitación  y rechazo cuando el niño o niña se engancha al pecho. Seguidamente la culpa (¡Ay la culpa! Fiel compañera inseparable en este viaje vital llamado maternidad) y las dudas de seguir con la lactancia. Y la palabra destete empieza a resonar en nuestra cabeza, pero no sabemos si realmente hacerlo, ni cómo llevarlo a la práctica. A su vez queremos seguir con la lactancia, ya que asumir el final, es aceptar que ya no hay bebé, que esto ya ha acabado. ¿¿Y ahora qué??

Estamos en un punto un poco contradictorio y desconcertante: quiero dar teta, pero hay momentos en que no quiero.

Muchas veces la lactancia fluye y van pasando meses, años… y ni nos lo habíamos planteado, pero seguimos dando teta. Otras veces, es una decisión pensada y meditada y hemos conseguido lo que nos habíamos planteado. Superamos miradas, rechazos y comentarios despectivos de los famosos “opinólogos” y profesionales desfasados en lactancia por seguir dando teta más allá de lo socialmente establecido y aceptado.

Y aquí estamos, con una balanza en nuestro interior: ¿continuamos con la teta o paramos?

Pero no hay una respuesta rotunda, porque hay razones de peso tanto en un lado como en el otro: nuestras razones, nuestros sueños, nuestra animalidad, nuestra maternidad, nuestra vivencia. Dejemos la culpabilidad aparcada, sea lo que sea que decidamos, que sea lo que nos haga felices.

Muchas veces podemos permanecer en esta indecisión durante años: quedamos en un estado de “sea lo que tenga que ser” (post 1 | Post 2. Otras, pasamos a la acción y finalizamos esta etapa de lactancia. Sea lo que sea que hagamos, que sea una decisión respetuosa con nosotras mismas. Es importante cuidarse para poder cuidar, y respetarse para poder respetar. Hagamos lo que hagamos estará bien.

 

Núria Andújar

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Un comentario sobre “¿Tu lactancia ya no es tan placentera como soñabas?

  1. Nosotros disfrutamos de la lactancia 4 años y 6 meses, en los cuales hubieron momentos de todo. Pero sí que es cierto que los recuerdos son excepcionales y el peque los recuerda con cariño. Cómo pusimos fin a la lactancia? Lo hablé con el peque y le dije que en cuanto estuviera preparado para pasar a otra etapa lo celebraríamos con una “Fes-teta”; haríamos un bizcocho los dos juntos. Semanas después me dijo que estaba preparado y que hiciésemos el bizcocho. Fue un sábado, los dos nos quedamos con las manos en la cocina y su hermano mayor decidió que tenía que hacerle un regalo pq era su primera decisión. Así pues, hubo bizcocho y regalos. A partir de aquí, acordamos que cada vez que quisiera teta lo llenaría de besos y abrazos. Ahora ya tiene 6 años y sabe de la importancia de la lactancia. Y cuando ve un peque comiendo teta dice que se hará tan fuerte como el Hulk.
    Mi hijo mayor me enseñó a cómo intentar ser mejor persona sie do madre y mi pequeño me encandiló en elmundo de la lactancia.
    Siempre me pregunté pq hemos de justificar por dar algo completamente natural como la teta y está bien visto llenarlos de productos químicos como la leche en polvo.
    Gracias

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