10 Tips para destetar bebés mayores de 1 año

10 Tips para destetar bebés mayores de 1 año

El destete es un tema estrella en la app, y eso es así porque aún es un tema tabú. En la red encuentras muchísima información de lactancia, sobretodo de los primeros meses, pero cuando atravesamos la barrera del año, la información empieza a escasear siendo a menudo pobre o poco realista.

Es importante partir de la base de que, a menudo, solo tratamos como ideal aquellos destetes que se hacen de forma natural o muy gradual, pero dejadme deciros que no me siento ni cómoda ni de acuerdo, pues en el ABC de la lactancia, desde las clases preparto, una de las frases que más oímos es: “La lactancia es cosa de dos”, con lo cual, entiendo que igual de ideal es una lactancia que deja el bebé de manera natural (que recordemos, probablemente va a suceder mucho más allá del año, quizá de los dos o de los tres…), como una lactancia que deja la madre, sea en el momento que sea. Al fin y al cabo la madre no debería considerarse un medio para un fin y el destete forma parte de lactancia, de la misma forma que la lactancia forma parte de nuestra sexualidad y forzar a nuestro cuerpo y a nuestras emociones a amamantar por presión o porque “es lo mejor para el bebé” me parece poco acertado.

Eso sí, es muy importante tener en cuenta que un bebé a partir del año empieza a demostrar de manera contundente lo que desea, con órdenes cortas y concisas, y es difícil que acepte un no por respuesta con la consecuente rabieta o llanto desconsolado.

¿Vamos a por los tips?

  1. Cuidado con las expectativas: si te has pateado la red en busca de la manera más respetuosa posible de destetar y esperas que tu bebé no llore cuando empieces con el plan, puedes darte de bruces contra el muro, igual que si tienes un miedo terrible a que tu bebé se ponga en plan poseído cuando le niegues la teta, porque también es posible que se conforme y siga jugando feliz y contento.
  2. No esperes cambiar las “rutinas de golpe” y que funcione: para hacer un destete es importante la planificación y la transición hacia nuevas maneras de hacer las cosas. Por ejemplo, si te planteas un destete nocturno usando el “plan padre”, pero el padre nunca ha estado en vuestra “rutina” de buenas noches, es casi obvio que cuando te pida teta y el padre acuda, se líe la de San Quintín. Para que el plan padre funcione, durante unas semanas (lo ideal sería desde el primer día), el papá os puede acompañar mientras lo amamantas, buscando su mirada, acariciándole mientras le das el pecho, meciéndole cuando habéis terminado y está tranquilo, dándole un masaje, o sencillamente tumbándose a vuestro lado. Aún así, recuerda la práctica siempre supera la teoría 😉
  3. Abre tu mente. No juzgues ni digas de esta agua no beberé: hay muchas maneras y muchos trucos para destetar, y lo que a ti puede parecerte una aberración, puede no serlo para otra familia o ser su única opción. No es lo mismo un bebé que mama dos veces al día que uno que mama a cada hora. No es lo mismo el bebé que hurga tu ombligo cada vez que mama que el que se está quietecito, no es lo mismo tres años sin dormir que uno… Ni negociar con niño de 4 años que con uno de dos. No es lo mismo estar todo el día con el bebé que trabajar a jornada completa…Hay muchas formas de destetar, y cada una debe encontrar la que le funcione, evidentemente SIEMPRE teniendo en cuenta las emociones y sentimientos del bebé, pero también las tuyas propias.
  4. Prepárate para ser creativa: probablemente tendrás que gestionar muchas cosas sin el pecho: la distracción, luchar contra el aburrimiento, el hambre, la sed, la negociación, las relaciones, el consuelo, el descanso, la calma… piensa en todas las cosas que ahora haces con el pecho y plantéate según el temperamento y edad de tu bebé cómo vas a gestionarlo ahora. No te agobies, poco a poco y a lo que no llegues: ¡improvisa!
  5. Dar marcha atrás no es un pecado capital: si necesitas destetar y estás bien informada, no te cortes, hazlo. Si cuando estás en ello te das cuenta que no es lo que necesitas, sencillamente detente y espera unas semanas hasta que creas que ha llegado el verdadero momento. Si habías decidido sacar la teta de golpe por las noches y tienes la necesidad de darle una toma, lo mismo, actúa con tu instinto en una mano y con tu sentido común en la otra, nadie sabe de vuestra lactancia más que tú.
  6. La teoría es muy bonita, pero solo es teoría: hay mucha información en la red de como llevar a cabo un “destete respetuoso” y está muy bien, hay que tener en cuenta la naturaleza del bebé y sus emociones, al fin y al cabo, él/ella nació con tu teta en su boca y es lo que conoce, es casa, pero como te decía en el punto anterior, solo es teoría, está bien que te planifiques y que vayas haciendo según los “métodos” que más te resuenen, pero si no funcionan: mézclalos, busca los tuyos y actúa tal y como sientas.
  7. Ten en cuenta que la crianza respetuosa también incluye que te respetes a ti: Tenemos mucha presión como mujeres pero es que como madres tenemos el doble de presión y eso nos lleva al constante sentimiento de culpa. Nos damos en cuerpo y alma a nuestro bebé y a veces nos olvidamos que nosotras también tenemos necesidades, sentimientos y emociones. Cuando hablamos de crianza respetuosa ponemos constantemente al bebé en el centro del concepto, pero no hay nada mejor que el ejemplo para que nuestros hijos aprendan qué es el respeto hacia los demás y hacia una misma. Poder poner límites, un “hasta aquí”, o decir que no cuando lo necesitamos, es también una manera respetuosa de educar. Poder poner una balanza y repartir es básico para respetar y ser respetados.
  8. No te olvides de tus pechos : aunque pueda parecerte que tienes los pechos como pasas de tantos meses de succión, ten cuidado cuando reduzcas las tomas. Seguro que no quieres una obstrucción o una mastitis a estas alturas. Recuerda que no es necesario dejar que tu pecho se congestione: usa tus manos o el sacaleches si eso sucede (y dásela a tu bebé), lo justo para descongestionar o para drenar “ese bulto infernal” y aplica frío, poco a poco bajarás la producción y no necesitarás estar tan pendiente. Recuerda también que la leche puede tardar años en desaparecer.
  9. No eres una teta, eres su mamá: si te da la sensación que no sabrás cómo abordar la crianza de tu hijo/a sin la teta, estás equivocada. No te negaré que la teta sirve “pa tó”, pero encontrarás una nueva manera de consolarle cuando se tropiece y se caiga, una nueva forma de dormirle y una nueva perspectiva cuando os miréis. Encontraréis vuestros momentos de intimidad y de calma, pero tendréis que aprender de nuevas maneras de hacerlo y lo haréis juntos y estupendamente bien.
  10. Pasaréis un duelo. sí, lo pasaréis, los dos. Ese tiempo de adaptación del punto anterior es también época de sentir una pérdida, pues como sabes el pecho es mucho más que alimento, es una fuente inagotable de amor y de relación y esa fuente ahora va a pasar a adquirir una nueva forma y probablemente no sepas cuál adoptará hasta pasados unos días o semanas. Puede que te sientas vacía o “arrepentida”… Permítete pasar tu duelo y llorar. Permítele pasarlo a él/ella también, es parte también de la lactancia.

Recuerda que desde LactApp te acompañamos desde el embarazo hasta el destete. En la app tienes más información y en el blog otros posts sobre el tema que podrían interesarte:

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