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Para parejas: cómo preparar la vuelta al trabajo de la madre

Para parejas: cómo preparar la vuelta al trabajo de la madre

¿Tu pareja vuelve al trabajo en breve y te vas a quedar con tu hijo? ¿Tienes miedo a esta nueva etapa? Pues esta entrada es para ti. Vamos a resolver las dudas más habituales que puedas tener al respecto.

¿Tenemos que entrenar al bebé antes que la madre se vaya al trabajo?

Puede parecer una buena idea, pero no lo es tanto y te contamos porqué.

Para un bebé, separarse de su madre es una experiencia dura. Ellos no tienen conciencia temporal, un adulto puede entender el concepto 4 horas u 8 horas. Mentalmente te haces una idea del tiempo que va a pasar. Para un bebé, este concepto no existe y cuando se aleja de su madre no puede entender que mamá va a regresar en unas horas y que no le ha abandonado para siempre.

Por tanto, no es nada fácil para ellos adaptarse a esta nueva y complicada situación.

Si adelantamos el momento de la separación, lo que estamos haciendo es adelantar el sufrimiento. Y es que quizá mamá no se va a ir muy lejos pero los adultos vamos a querer que renuncie a algo que también es muy importante: la teta.

Vamos a querer que tomen la leche en biberón y que se acostumbre a estar sin su madre. A ningún adulto nos gusta pasarlo mal y siempre que podemos alargamos todo lo que podemos todo lo que nos resulta placentero.

¿De verdad? ¡Pero tendré que intentar que se tome la leche!

Bueno, pues la verdad es que no es muy buena idea tener que ofrece leche extraída mientras tu pareja aún está en casa. Vaya, a menos que haya reservas de leche de sobras.

Sacarse leche es un proceso agotador y requiere tiempo. Por eso aconsejamos que un mes antes de ir a trabajar (o un poco antes, si se puede) se empiece con la extracción de leche e ir congelando para crear un banco de leche.

Si la leche que vamos a usar para el banco se la damos mientras mamá está en casa, “perdemos” esas reservas tan valiosas.

Si quieres intentar algo mientras ella aún no se vaya puedes ir buscando información e ir viendo mediante vídeos cómo funcionan las diferentes técnicas para ofrecerle la leche. De esta manera irás sacándote la teórica y luego con tu bebé, las prácticas. Algo así como el carné de conducir, pero más agradecido.

¿Y le podré dar la leche en biberón?

Poder puedes pero hay que preguntar primero a tu hijo qué intenciones tiene. Y es que igual no está nada de acuerdo.

Si ves que no le gusta, no pasa nada. Siempre hay otros métodos con los que le vas poder dar la leche la mar de bien.

¿Cómo voy a saber si tiene hambre?

Las madres tampoco sabemos de serie cuando tienen hambre, sueño o están cansados. Es cierto que aprendemos que la teta nos sirve para casi todo y ahí lo vas a tener un poco más complicado, pero nada que no puedas resolver o aprender.

Si tu hijo tiene menos de 4 meses, puedes saber si tiene hambre tocándole la mejilla. Si se gira buscando tu dedo es que tiene hambre.

A partir de los 4 meses esto se complica. Ese reflejo desaparece, pero no dudes en ofrecer un poco de leche a ver qué pasa. Seguro que en pocos días, aprendes a distinguir perfectamente qué necesita.

¿Y si no quiere comer?

Esa es una opción muy probable. Algunos bebés se niegan a comer cuando mamá no está con ellos. Si vuestro bebé está sano, no hay problema alguno en que pase unas horas sin comer.

Muchos se duermen hasta que mamá llega y recuperan el tiempo perdido. También es posible que llore o que esté muy inquieto. Es el momento de portear y pasear, cantar y acompañar al bebé en este momento tan complicado para él.

¿Qué cantidad de leche le tengo que dar?

La cantidad de leche es a demanda. Igual que la teta. Al principio quizá quiere muy poquito, sólo para aguantar las horas que va a estar sin mamá.

Realmente no está todo estabilizado hasta que no pasan aproximadamente 15 días desde que mamá se va a trabajar.

¿Y va a dormir sin teta?

¡Pues claro! Solo tenéis que encontrar la manera. El bebé, que hasta el momento se dormía al mamar, ahora tendrá que explorar nuevas manera de conseguirlo. Algunas familias optan por ofrecer chupete, otras el dedo del adulto para succionar… cada bebé y cada familia es un mundo y poco a poco sabrás que os funciona.

Tengo miedo

¡¡Normal!! Todos tenemos dudas y miedos ante lo desconocido. Cuidar a un bebé es una gran aventura y un trabajazo y no tenemos la menor duda de que todo saldrá bien.

Si te perdiste la entrada anterior “Para el padre: dudas de lactancia I” puedes leerla aquí

 

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