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Lactancia materna con trillizos

Lactancia materna con trillizos

Si la lactancia con un bebé puede ser complicada, ¿cómo es la lactancia materna con trillizos? Si queréis leerlo de primera mano, os dejamos con este relato de Laia, una lactappera que se ha animado a explicarnos su historia. ¡Gracias Laia!

 

Yo tenía muy claro que quería dar el pecho a los trillizos, igual que hice con mi hijo mayor. Además, sabía que al ser prematuros la lactancia materna era una gran ayuda para ellos. De hecho, nuestra lactancia empezó en la UCI.

Las primeras primeras gotas de calostro me las sacó manualmente en la UCI una enfermera, Andrea. Sorprendentemente, me extraje bastante más de lo esperado. Tuve suerte, ya que tanto en mi primer embarazo como en el segundo, tuve calostro desde casi la mitad del embarazo.

Ese primer día, después de subir a planta, me extraje calostro y me estimulé los pechos con el sacaleches cada dos o tres horas. Sacamos varias jeringuillas que fueron para Laia, la bebé que nació con más bajo peso.

Esa primera noche empecé a bajar la producción y solo conseguí sacar unas gotitas. Hasta el día siguiente por la tarde no vi a los bebés. Intenté ponerme al pecho a los tres, pero solo se enganchó bien Laia, y aun y así en esa toma necesitó suplemento porque yo no tenía casi nada. Así estuve dos días, con algunas gotitas. Sin dejar de estimular. Y cuando iba a verles a las incubadoras, me los ponía al pecho.

El día que me dieron el alta, el tercer día después del parto, ya sacaba bastante más leche. La suficiente para que Laia, que fue la única que se quedó ingresada, no necesitara otra leche.

A Pol y Alícia, que vinieron a casa, les daba solo pecho. Aunque algunas noches, sobretodo la primera semana, fue casi imposible despertar a Alícia por las noches, así que le dimos biberón con mi leche extraída. Solía sacarme mínimo una vez al día para que Laia, que aún seguía ingresada, tuviera leche. Y para que Pol y Alícia pudieran disponer de leche extraída si necesitaban suplemento.

¡Fue bastante duro! A los tres días empecé con una ingurgitación. Tenía bultos en las axilas con leche y me salía también por varios puntos de la aureola… Contacté con Lourdes (matrona e IBCLC), que fue un ángel para mi. Me ayudó a solventar todos estos problemas y me dio muchas directrices para que todo fuera más fácil.

Intentaba aliviarme con el sacaleches. Recuerdo que sacaba unas dos veces al día. Durante el día y la noche, Pol y Alícia solo tomaban pecho. Y Laia, cuando iba a verla, tomaba pecho, mientras que el resto del día, biberón con mi leche.

A Laia le dieron el alta a los 12 días de nacer, con 1,900kg.

Parecía que el pecho empezaba a regularse. Yo les daba a demanda: cuando se despertaban, les ponía al pecho. A veces a dos a la vez, otras solos. Si los tres pedían, uno se esperaba. Nunca dejaba que pasaran más de tres horas sin que comieran. Al ser prematuros (nacieron con 35 semanas y 3 días) era muy importante el control de peso.

Al mes de nacer me hice donante de leche. Tenía muchísimo exceso, y toda la que me sacaba sabía que luego iba a sobrarme… Solía sacarme leche por las mañanas, ese ratito que ellos aún dormían.

Me convertí en una experta del sacaleches. Yo ya lo había usado con el mayor, y con ellos compré el inalámbrico ¡que me ayudó muchísimo! [Puedes leer la experiencia de Laia con el sacaleches inalámbrico Elvie en este directo de Instagram]

La lactancia fue mucho más fluida a partir de ese mes. Ellos ya se aguantaban mejor y comían más rápido. Por temas prácticos, nunca dejaba que se durmieran en el pecho. En las incubadoras ya les introdujeron las tetinas y los chupetes (sin preguntar), así que con la ayuda de chupete se dormían solitos o con movimento de la cuna o de la hamaquita…

Aproximadamente a los 3/4 meses, tuvimos la primera “crisis” (las otras ni las noté, y con el mayor ninguna). El caso es que se enfadaban al pecho porque la leche les tardaba más en salir, sobretodo al que le tocaba comer el tercero. Por su carácter, empecé a poner a Laia siempre la última: ella tenía más paciencia para esperar y para sacar la leche.

A los 4 meses, dos meses después de hacerme donante, lo tuve que dejar. Me iba a incorporar al trabajo cuando ellos cumplieran los 6,5 meses y necesitaba congelar leche para ellos.

Así que seguimos igual. Solo pecho sin suplementos, sin biberón, uno detrás del otro, o dos a la vez. Siempre que tenían hambre: teta. Que estaban inquietos: teta. Por las noches: teta… ¡Y yo seguía con el sacaleches una vez al día seguro!

Empecé trabajar cuando justo ellos tenían 6,5 meses. Por recomendación de nuestra pediatra, seguimos con lactancia materna exclusiva, y no iniciamos la alimentación complementaria hasta más tarde.

Yo me sacaba leche unas 5 veces al día. Había días que conseguía sacarme 1,200 litros, aunque normalmente rondaba el litro. Me sacaba leche por la mañana en casa, tres veces en el trabajo, en el camino de vuelta y una vez más cuando ellos ya se dormían por la noche. Y por las tardes, cuando les recogía, tenían ‘barra libre’, igual que por las noches.

¡Allí en el centro tomaban tres veces biberón cada uno! Yo empecé a reducir mi producción. Aproximadamente al mes necesitaron suplemento de mi leche congelada. Ellos hacían tomas con biberón más grandes.

A los 8 meses iniciamos la alimentación complementaria (fue lactancia materna exclusiva hasta aquí). Aunque seguían tomando biberón de mi leche y pecho cuando estaban conmigo. A los 9 y medio, introdujimos el primer biberón de leche no materna (después de los que les dieron los primeros 2/3 días en el hospital) y comían normal. A veces necesitaban suplemento y a veces no. Dependiendo del hambre que tuvieran ese día.

Yo pasé de sacarme 5 veces a sacarme ‘solo’ 3. Y  así fue hasta después de vacaciones, que empecé con 2 veces, cuando ellos ya tenían casi 12 meses.

El 1 de setiembre volvieron a la escuela infantil y ya no quisieron más biberón. Lo probaron varios días, pero solo querían comer y se esperaban a que yo llegara para tomar pecho. Puntualmente, los sábados (que yo trabajo) mi marido sí que les daba biberón… Y así fue hasta hace unas semana, que cumplieron 13 meses.

Hasta ahora, la leche que me he ido extrayendo la usaba para dársela con avena por las mañanas, pero ahora ya estoy intentando no sacarme más leche, por que ellos ya tienen introducida la de vaca y con casi 14 meses siguen tomando pecho los 3. Normalmente hacen dos tomas por la tarde/noche, una o dos de madrugada y una por la mañana.

¡Veremos hasta cuando! De momento nos va genial, aunque de vez en cuando me lleve algún mordisco…

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