5 consejos para amantar y portear de manera práctica y segura

5 consejos para amantar y portear de manera práctica y segura

Amamantar y portear son dos verbos que juntos, si se dan de la mano, pueden ser muy felices.

Sí, dar el pecho, una vez hemos aprendido a hacerlo y todo funciona a la perfección, es una gozada, pero no nos engañemos, volver a tener manos libres es más que el sueño americano y realmente lo tenemos muy fácil con la ayuda de los portabebés.

Al fin y al cabo los portabebés existen, casi, y de una manera u otra desde que existen los bebés y no es casualidad pues las mujeres nunca hemos “solamente” criado, sino que hemos seguido trabajando, ya sea recogiendo grano, fruta, cuidando de los otros bebés o tejiendo, entre muchas otras cosas, y también es sabido que fuera de nuestra sociedad, los bebés siempre han estado presentes en todos esos trabajos. Los bebés toda la vida han estado pegaditos a sus madres ya fuera en sus ratos libres o en su jornada laboral.

En nuestra sociedad no es muy diferente, muchas madres trabajamos con el ordenador, o tenemos más de un bebé, o nos encargamos de la casa, o tenemos la gran suerte de poder llevar a nuestros bebés al lugar de trabajo una vez terminada la baja materna, o sencillamente tenemos la necesidad de descansar un poco con las manos libres, es por este motivo que os queremos dar algunos consejos para portear y amamantar de manera cómoda, práctica y segura.

Primer consejo:

Antes de embarcarnos en el amamantar-portear, es necesario dominar las dos técnicas por separado. Por un lado debemos haber establecido la lactancia y, por otro, debemos dominar el nudo básico de fular o debemos sentirnos seguras con el portabebé que hayamos escogido*.

Segundo consejo:

También es importante tener en cuenta que cada cuerpo es un mundo y que hay mujeres que no tienen porqué sentirse cómodas amamantando con un fular, igual que habrá bebés que prefieran también salir del portabebés, por lo tanto: escuchémonos, amamantar con portabebés no es obligatorio, ni muchas veces necesario, con lo que si no nos gusta no hace falta forzar ninguna situación.

Tercer consejo:

Ve a un taller o contrata a una asesora. En una sola hora habrás aprendido la técnica de manera correcta y podrás portear y amamantar de manera práctica y segura en tu día a día, lo cual te aseguro que vas a agradecer. Los vídeos están muy bien para refrescar la memoria pero es 100% recomendable un asesoramiento presencial por parte de una experta. En el caso de que vivas en una zona donde no tengas esta opción, hay un montón de asesoras que dan servicio vía teleconferencia.

Cuarto consejo:

Asegúrate de que tu portabebés es ergonómico. No es sólo por comodidad o por ergonomía, es también por seguridad, pero en cuanto la temática del post, tienes que saber que amamantar desde un portabebés NO ergonómico es misión imposible, incluso para la más contorsionista de las madres.

Quinto consejo:

Si vas amamantando a tu bebé en un fular o una mochila, ten en cuenta que vas a ser carne de cañón para los opinólogos. No te preocupes, sonríe y sigue tu camino 😉

¡Feliz lactancia, feliz porteo!

*Podemos amamantar con cualquier portabebés ergonómico: fular, mochila, bandolera, mei tai, etc.

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