5 expectativas vs 5 realidades de la maternidad

5 expectativas vs 5 realidades de la maternidad

1

Expectativas: El bebé pide todo el día porque el pecho es a demanda pero no te preocupes que a medida que vaya creciendo las tomas se espaciarán y el bebé te reclamará menos.

Realidad: Las tomas del bebé no se reducen en número con el tiempo, incluso puede ser que aumenten. Lo que sí que puedes notar es que los primeros días estés mucho rato amamantando porque el bebé es muy peque y necesita descansar mientras succiona. A medida que pase el tiempo, las tomas se volverán cada vez más eficientes y, en pocos minutos, habrá terminado, el tema es que eso no se traduce en menos tomas.

 

2

Expectativa: Descansa mientras tengas tu bebé en el útero porque en cuando nazca, te despertará cada tres horas los primeros meses.

Realidad: Los bebés pueden despertarse muchísimo más. De hecho, dormir durante tres horas puedes considerarlo un regalo muy preciado. Recuerda: en la crianza, todo serán etapas, algunas más intensas y otras menos.

Por otra parte, el sueño del bebé es evolutivo y no es cierto que a los 6 meses duerman del tirón. De hecho, a los 6 meses, su sueño suele ser muy, muy inquieto. El sueño de un niño no llega a ser como el de un adulto hasta los 6 años. Eso no significa que no duermas hasta los 6 años, esto significa que si tu bebé de 8 meses, 1 año o 2 años, etc., se despierta, es completamente natural.

 

3

Expectativa: La lactancia es un acto natural, con un poco de información y, si además no es tu primera lactancia, va a ser coser y cantar.

Realidad: La lactancia materna es natural pero no es instintiva, requiere técnica, información y apoyo. A veces, incluso con estas tres cosas, puede presentar dificultades, ya que no todo depende de la voluntad de la madre, sino también de las circunstancias y/o la fisiología del bebé. Rodéate de personas que puedan darte apoyo emocional, logístico y profesional y no olvides descargar LactApp 😉

 

4

Expectativa: ¡Ya verás cuando nazca! Te enamorarás al acto y no te acordarás ni del embarazo ni del parto.

 

Realidad: Hay mujeres que se enamoran al acto, es cierto, pero hay muchas otras que lo hacen a fuego lento, con brazos, besos, abrazos y el paso de los días. De hecho, hicimos una encuesta y de 1.000 mujeres, casi 400 describían un amor lento y creciente.

Además, el parto no se olvida, ya sea por feliz o por una mala experiencia. Si es esto último, la recomendación sería buscar apoyo en red, en amistades, familiares o profesionales para procesar esa vivencia.

5

Expectativas: Con organización, se puede llegar a todo.

Realidad: Organizarse puede no servir de mucho, pues una caca monumental de última hora que mancha todo el body, una regurgitación directa a tu camisa, una rabieta de tu bebé de dos años, un virus que aparece de golpe como por arte de magia… Cualquier cosa puede suceder cuando tienes un bebé. Además, nuestro estado de ánimo puede cambiar de un momento a otro: has quedado con una amiga que hace un montón que no ves, pero después de una noche en vela necesitas dormir un rato, o tienes cita para inscribir al bebé a la lista del espacio familiar y, al cabo de poco, tu lógica aplastante te dice que también lo podrás hacer la semana que viene… o, al revés, has planeado quedarte en casa toda la mañana y tu bebé está tan intenso que necesitas salir y que os dé el solecito un rato… En fin, dejarse llevar y saber que no todo lo podremos controlar, es de gran ayuda.

 

Es muy fácil que la realidad pueda chocar contra todas las expectativas que teníamos y esto nos puede hacer sentir perdidas y abrumadas y, a veces, saber que todas pasamos por este proceso puede ayudarnos a resituarnos poco a poco sin sentirnos tan solas.

 

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