Colecho seguro, por Desiré de Duerme Feliz

Colecho seguro, por Desiré de Duerme Feliz

La práctica del colecho ha tenido y sigue teniendo algunos defensores y detractores.

La realidad es que sigue siendo un tema de controversia entre padres/madres y entre los mismos profesionales del sector. De hecho, todo lo que tiene que ver con la maternidad y la educación de nuestros hijos tiene puntos de vista diversos y está claro que el sueño del bebé no iba a ser una excepción.

 

Con respecto al colecho parece que estamos empezando a llegar a un consenso con lo que respecta a seguridad y salud del bebé, ya que la gran disputa está relacionada con la muerte súbita del lactante y parece que estamos llegando a un acuerdo común.

 

Lo que tenemos claro hasta el momento es que el bebé debe dormir en la habitación de los padres hasta mínimo los 6 meses y a ser posible hasta el año de vida precisamente para evitar la muerte súbita.

Aunque sí es cierto que en cuanto a compartir el mismo colchón ya no hay tanto acuerdo al menos durante los primeros 3 meses de vida del bebé ya que durante ésta etapa no hay evidencias ni datos claros para garantizar una seguridad absoluta.

A partir de los tres meses, y siempre que se practique de forma segura, es una opción completamente saludable e incluso recomendada por muchos profesionales.

 

El colecho ha sido una práctica ancestral que, de hecho, en otros países como los orientales o los nórdicos sigue siendo lo normal y culturalmente aceptado y allí la muerte súbita casi ni la conocen.

 

Pero ¿y si nos paramos a escucharnos?

 

Siempre intento animaros a decidir cómo padres y como familia de qué manera deseáis dormir en vuestro hogar y sobre todo cómo deseáis dormir a largo plazo.

Me parece importantísimo pararnos a pensar, pararnos a sentir y tomar una decisión consciente sobre éste y cualquier tema que tenga que ver con los hijos, ya que la gran mayoría de los colechos que me encuentro son los llamados colechos reactivos.

 

Los colechos reactivos son aquellos que practicamos solo como una medida de solución desesperada después de varias noches de múltiples desvelos y varios paseos nocturnos.

El colecho en esas condiciones no suele dar buenos resultados para un descanso reparador de la familia ya que dicho bebé duerme en estado de alerta y desconfiado ya que sospecha que en cualquier momento lo van a mandar de nuevo a su cama. Éste estado trae consigo un sueño inquieto en el bebé e incluso en la madre que está durmiendo con su bebé a disgusto o sintiendo que no está haciendo lo correcto.

Además, puede llegar a ser un riesgo para la seguridad de nuestro bebé. Un colecho planeado siempre será una práctica estudiada, que se ha preparado para que cumpla con todas las recomendaciones generales.

Así que quitémonos la losa de la culpa y empecemos a tomar las riendas de nuestra ma/paternidad: ¿Quieres colechar con tu hijo? ¡Adelante! Olvídate de las represiones culturales y prepara vuestro nuevo hogar para un colecho seguro:

 

Colecho seguro:

  • Colchón firme: Pensad en una cuna sidecar con su propio colchón y su propio espacio, pero anclada a la cama de los padres. Suele ser una opción cómoda, segura y beneficiosa para todas las partes. Pero en todo caso la superficie donde duerme el bebé debe ser firme.
  • Evitar espacios donde el bebé pueda quedar atrapado: Poner por ejemplo la cama hasta la pared para que el bebé no pueda caer no es buena idea, ya que podría quedar atrapado entre el colchón y la pared. Nada de espacios vacíos donde pueda caer atrapado y asfixiarse.
  • No dormir en ninguna otra superficie que no sea la cama pensada para el colecho: ni sofás, ni butacas…
  • Evitar mantas, almohadas, cojines…
  • No dormir con el bebé si hemos bebido, somos fumadores o hemos tomado algún tipo de medicamento que te deje demasiado somnoliento.
  • No dormir con el bebé si somos obesos
  • No abrigar al bebé en exceso ya que el abrigo excesivo aumenta la probabilidad de muerte súbita.

 

Conclusiones: Siempre y cuando practiquemos un colecho seguro (compartir cama) no hay ningún tipo de peligro o contraindicación si el bebé es mayor de 3 meses.

 

Desiré Capataz – Coach de sueño infantil certificada per el IMPI (International Maternity Parenting Institute) y madre de dos, entre otras cosas 🙂

www.duermefeliz.net

 

Share

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *