fbpx
Anquiloglosia: preguntas y respuestas.

Anquiloglosia: preguntas y respuestas.

Recibimos muchas consultas preguntando por el frenillo lingual corto. Tenemos una entrada anterior en el blog hablando del tema así que vamos a ampliar el tema con las dudas más habituales que nos preguntáis. 

 

¿Cómo es que ahora todos los niños parecen tener el frenillo de la lengua corto? ¿Es una moda?

No, no todos los niños y las niñas tienen el frenillo corto y no, tampoco es una moda. Es cierto que desde hace unos años hacia aquí el tema de los frenillos cortos ha tomado relevancia y en muchas ocasiones cuando una mujer siente dolor al amamantar, el frenillo corto puede ser el causante de la situación. 

Y no es una situación que ahora nos hayamos sacado de la chistera. Antes del 1940 se seccionaban todos los frenillos cortos de manera rutinaria, y existen textos griegos, mozárabes, etc, que explican qué es el frenillo lingual corto y cómo seccionarlo. Con el aumento y normalización de la leche de fórmula la existencia de los frenillos cortos casi se olvida: cada vez es menos enseñado por lo que cada vez es más comúnmente olvidado. Los últimos años, el interés por la lactancia materna ha aumentado y esto ha hecho resurgir el interés sobre el frenillo lingual corto. 

Mi primer hijo tenía el frenillo corto. Si tengo otro hijo, ¿se va a repetir la situación?

Es una situación probable ya que los frenillos cortos son una condición congénita en la que se ha visto que en un 21% de casos hay antecedentes familiares: abuelas/os, padre o madre o hermanas/os.

¿Es necesario cortarlo siempre?

No siempre sería necesario cortarlo. Muchas lactancias funcionan (el bebé gana peso y la madre no siente dolor) a pesar de que el bebé tiene el frenillo de la lengua corto. Va a depender del encaje que haga la boca del bebé y el pecho de la madre, y de las modificaciones que podamos conseguir las primeras semanas en el agarre. Hemos visto que con un agarre profundo y asimétrico el dolor que siente la madre puede disminuir casi totalmente. 

Siempre os animamos antes de tomar cualquier decisión a que os evalúen una toma de manera adecuada, para comprobar si se puede mejorar algún aspecto relacionado con el agarre del bebé y la transferencia de leche. 

Pero, ¿en la boca hay más de un frenillo, no? ¿Todos dan problemas?

Exactamente, en la boca de un bebé (y de un adulto) hay tres frenillos. Dos en los labios tanto inferior como superior (también llamados frenillos dentales) y el frenillo que se sitúa debajo de la lengua. Idealmente, esta banda fibrosa debería estar dentro de la lengua, de manera que no limitara los movimientos que el bebé debe hacer para mamar de manera efectiva. 

El frenillo dental superior puede causar alguna dificultad cuando es muy corto, ya que el bebé no puede evertir el labio y, a veces, puede tener dificultades para mantener el agarre del pecho, lo que se suele traducir en alguna molestia digestiva. 

Pero mi bebé saca mucho la lengua

Es cierto, a veces los bebés pueden sacar mucho la lengua mientras juegan o balbucean. Que el bebé pueda extender la lengua es solo 1 de los movimientos necesarios a la hora de mamar. Pero quizá el más importante es el movimiento de elevación, el que permite al bebé comprimir el complejo areola-pezón en el paladar para poder extraer la leche. Habitualmente, este es el movimiento que queda más comprometido cuando existe un frenillo lingual corto.

¿Cuál es la causa del frenillo lingual corto?

No se sabe del todo cuál es la causa de la aparición del frenillo lingual corto. Hay quien apunta que se produce por una separación durante la etapa fetal del suelo de la boca y la lengua. Parece que el acortamiento de los músculos hiogloso y geniogloso (que son dos músculos de la lengua) forman un pliegue vertical medio y es lo que crea el frenillo. 

¿Me han dicho que el frenillo corto de mi bebé se va alargar con el tiempo?

Existen muchos mitos en relación al frenillo corto y si bien es cierto que a medida que los bebés crecen, también lo hace su boca, lo que puede ayudar a que el bebé mame de manera más eficaz, el frenillo no se alarga solo. ¡Y hay más mitos! Algunos de ellos son:

 

  • “Hay bebés perezosos para comer o que no quieren mamar, el frenillo no es el problema”
  • “El frenillo lingual corto no existe”
  • “Todos los bebés tienen el frenillo corto”
  • “El frenillo lingual corto no es causa de dolor al amamantar, solo produce problemas logopédicos cuando los niños son más mayores”
  • “Para seccionar el frenillo hay que esperar hasta que el bebé tenga al menos 4 años”

¿Es peor un frenillo tipo 3 que un frenillo tipo 1?

No, el grado del frenillo del que hablamos continuamente no es más que una clasificación anatómica que nos permite entender en qué punto está insertado el frenillo. Los tipos 1 y 2, son los llamados anteriores y se sitúan en la punta de la lengua, los 3-4 son los más posteriores y quizá los más complejos a la hora de conseguir una evaluación, pero no tiene porqué ser más complejo uno que otro, recordemos que todo va a depender del encaje de la boca del bebé con el pecho de su madre. 

Y si queremos cortar el frenillo, ¿qué momento es el mejor para hacerlo?

Este es un tema importante. Si decidimos intervenir el frenillo de nuestro bebé la recomendación general sería: hacerlo una vez haya recuperado el peso del nacimiento y antes de los 3 meses. 

Esperamos a que hayan recuperado el peso del nacimiento, lo que hacen sobre los 10-15 días de vida, para asegurar que ya hemos trabajado el agarre del bebé y que si, por casualidad, el bebé deja de mamar (sí, algunos bebés de pocos días pueden dejan de mamar temporalmente después de que se les haya cortado el frenillo) y recomendamos seccionarlo antes de los 3 meses ya que a partir de esa edad es complicado, en algunos de los tipos más posteriores,  que el bebé “use” la lengua de una manera diferente a la que ha estado usando los meses anteriores con frenillo. 

¿La frenotomía resuelve todos los problemas?

Antes de plantear o recomendar una frenectomía en los tipos más posteriores (en el caso de frenillos anteriores tipo 1 o 2 la intervención se suele recomendar encarecidamente), como IBCLC nos gusta hacer una  revisión cuidadosa de una toma e idealmente la revisión por parte de un fisioterapeuta experto de toda la musculatura oral y también la relacionada con la succión y la deglución. Si nada de esto funciona, el siguiente paso sería la intervención.

En ocasiones, nos contactan familias que han decidido intervenir el frenillo lingual corto de sus hijos/as y no han encontrado grandes cambios en las tomas. Es cierto que una vez seccionado el frenillo y en el caso de que no se logre mejoría, también existe la opción de pasar por las manos expertas de un fisioterapeuta que pueda trabajar la succión y la deglución del bebé. 

¿Qué podemos hacer si no queremos o no podemos intervenir el frenillo?

La primera opción como decíamos es siempre trabajar el agarre, buscando un agarre asimétrico y profundo. Si esto no funciona, el siguiente paso podría ser la valoración de un fisoterapeuta y si no podemos contar con esta valoración, también podemos intentar con el uso de pezoneras. Las pezoneras pueden facilitar el agarre del bebé y disminuir el dolor que la madre puede sentir a causa del frenillo corto. 

Y si intervengo a mi bebé, ¿le van a tener que sedar?

Depende un poco de la edad que tenga el niño. En bebés de menos de 6 meses, no se suele hacer nada especial, en niños más mayores, en ocasiones para evitar que se muevan durante el procedimiento, se opta por sedarlo. 

Y una vez cortado el frenillo, ¿ya está todo solucionado?

En ocasiones, el corte del frenillo corto representa una mejora considerable en las dificultades de lactancia, pero cabe destacar que esta mejora no es siempre tan evidente. Además, dependiendo del tipo anatómico de frenillo es probable que se os recomiende hacer ejercicios para evitar adherencias en la lengua (que la herida cicatrice de manera inadecuada) y que las dificultades vuelvan a aparecer. 

¿Y los ejercicios son importantes?

Sí, la realización de ejercicios posteriores a la intervención en la zona de la herida son esenciales durante unas semanas, y se deben realizar varias veces al día… No resulta fácil y puede dar mucha pena molestarlos pero es casi imprescindible a pesar de que todo el proceso, de intervención y rehabilitación,  tenga aún poca evidencia. 

A mi bebé le han cortado el frenillo recientemente y debajo de la lengua, en la zona donde han cortado, tiene una zona de tejido de un color verdoso o blanco ¿se ha infectado? 

Suele ser muy raro que se infecten las heridas de la frenotomía y suele ser normal que la escara (la herida) presente este color verdoso o blanquecino los días posteriores a la intervención, es normal e irá cambiando de color en las siguientes semanas. También puede ser normal que durante los ejercicios, la herida sangre al ser manipulada, poco a poco cicatrizará y dejará de sangrar. 

Share

2 comentarios sobre “Anquiloglosia: preguntas y respuestas.

    1. Hola Ainhoa,
      gracias por la confianza.
      Si quieres, puedes comentarlo directamente con nuestro equipo de expertas a través de un chat de consultas que tenemos disponible en la app de LactApp. LactApp es una app gratuita y disponible a través de Apple Store y Google Play.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *