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Suplementación de yodo durante la lactancia

Suplementación de yodo durante la lactancia

Hablar de la alimentación de la madre lactante y la posible suplementación de yodo que ésta necesita es un tema relevante en lactancia materna. Como dietista-nutricionista, lo más importante que le diría a una mujer lactante sería: come saludablemente, pero hazlo por ti, no por la lactancia, y, además, hazlo porque ahora eres madre y tus hijos/as te observan. 

Pero no podemos olvidar los complementos o suplementos nutricionales que a menudo se recomiendan a las madres lactantes. ¿Realmente son necesarios? Vamos a esclarecer un poco todo este aspecto.

En términos generales, no. Durante la lactancia materna no es necesario ningún complemento específico (a excepción del tema del yodo del que hablaremos a continuación). Aunque es habitual que se receten o se aconsejen suplementos en este periodo de la vida, a menos que la madre lactante tenga deficiencias específicas, no es indispensable tomar nada en concreto.

El suplemento de yodo puede ser la excepción

Puede haber una excepción en este sentido: en España sí se recomienda de manera general a las mujeres tanto embarazadas como lactantes que tomen un suplemento diario de yodo, ya que los alimentos procesados en España no contienen sal yodada.

En cambio, hay zonas del mundo en las que los alimentos procesados llevan ya suplementos de yodo y, por tanto, debemos de contextualizar dicha recomendación. 

Es decir, en otros países es obligatorio que la sal esté enriquecida con yodo, por lo que no se recomienda un consumo extra de yodo a las mujeres embarazadas ni lactantes. Una vez más, es importante poner cada recomendación en su contexto. 

Requerimientos de yodo en la madre lactante

La ingesta recomendada de este mineral (RDA) se multiplica durante la lactancia, pasando de 150 microgramos/día para la población adulta hasta 290 microgramos/día para la madre lactante (la OMS recomienda 250 microgramos/día) (Carlos González).

Las principales fuentes de yodo en la dieta son la sal yodada (que no es lo mismo que sal marina, sólo es yodada si así lo especifica en el envase) y la leche de vaca. La leche aporta yodo porque las vacas se alimentan con piensos yodados o porque reciben suplementos de este mineral, pero la leche “ecológica” puede contener muy poco yodo. Alimentos como el pescado y el marisco o las algas marinas también contienen yodo, pero abusar de ellos en la lactancia no es una buena idea. Con el pescado por su contenido en mercurio y con las algas por sus elevadísimas cantidades de este mineral. 

Toda la población debería consumir la sal yodada, pero no sería prudente aumentar su consumo durante embarazo y lactancia. Por ello, diversos autores recomiendan que las madres embarazadas y lactantes tomen un suplemento de yodo, desde unos meses antes del embarazo y durante toda la lactancia. Sabemos que los niveles de yodo en la leche materna de las gestantes suplementadas con yoduro potásico durante el embarazo son superiores en comparación con los niveles de yodo en la leche materna de embarazadas no suplementadas (Ministerio de Sanidad, 2014). 

Es importante que la leche materna contenga una cantidad suficiente de este mineral, ya que así el lactante podrá fabricar correctamente sus hormonas tiroideas, esenciales para el correcto desarrollo de su cerebro. 

Así que es fundamental, por tanto, asegurar que el lactante recibe un adecuado aporte de yodo a través de la alimentación. Teniendo en cuenta que la leche materna es la única fuente de yodo para el lactante amamantado y que la excreción de yodo en la leche depende, fundamentalmente, de la ingesta materna de este mineral, se debe garantizar, especialmente en esta época precoz del desarrollo cerebral del bebé, una ingesta materna de yodo adecuada.

Cantidad de yodo

La dosis diaria recomendada es de 150-200 microgramos, que se pueden encontrar en preparaciones específicas en la farmacia a un precio muy asequible.

El Ministerio de Sanidad de España recomienda dosis de 200 microgramos de yoduro potásico al día en todas las mujeres embarazadas (o lactantes) que tomen menos de 2 gramos de sal yodada y menos de 3 raciones de lácteos al día (no ecológicos). Es una recomendación “débil” del Ministerio de Sanidad, 2014, y parece lógico extender esta recomendación a la lactancia. En todo caso, el suplemento de 200 microgramos de yodo no es peligroso; incluso para una madre que consumiera mucha leche yodada y mucho pescado, la cantidad total estaría muy lejos de los niveles máximos recomendados de ingesta. Como decía al inicio, en otros países es obligatorio que la sal de los alimentos procesados esté enriquecida con yodo, por lo que en algunos no se recomienda este consumo extra.

¿Tiene que ser durante toda la lactancia?

¿O, en cambio, una vez el peque ya puede tomar sal y lácteos, este suplemento deja de ser necesario? Pues la verdad es que es un tema algo controvertido. 

Aquí en España, la mayoría de las entidades sanitarias hablan de “suplementación de yodo a la mujer gestante o en periodo de lactancia” cuando abordan este tema, sin especificar cuánto tiempo. 

Para los niños de 0 a 6 meses de edad, la suplementación con yodo debe administrarse a través de la leche materna, de eso no hay duda. 

A partir de esta edad, en la bibliografía no siempre veremos la misma recomendación. En ocasiones no se especifica, en otras se habla solo del periodo de LM exclusiva y en otras se habla de los 2 primeros años de LM (en línea a la recomendación de la OMS de que dure 2 años o más, según deseo de madre y/o bebé). Por ejemplo, el Manual práctico de lactancia materna de Carlos González habla de “suplemento de yodo desde unos meses antes del embarazo y durante toda la lactancia” (no especifica duración, pero sí dice durante toda la lactancia). Recordad que también va a depender del consumo de lácteos y sal yodada de la madre. Esto en España, en otros países hay más alimentos enriquecidos en yodo y las pautas de suplementación son diferentes.

El Manual de Lactancia Materna (AEP, 2008) nos recuerda que es recomendable dicha suplementación diaria de yodo para toda mujer durante toda la gestación y hasta el final de la lactancia, incluso una vez incorporados los alimentos complementarios a la dieta del niño/a. 

En resumen

Sólo hay dos suplementos que deben tomar las madres lactantes, en general: yodo y, en el caso de ser vegetarianas, vitamina B12. Es habitual que se receten o se aconsejen a las madres otros suplementos, pero a menos que haya deficiencias específicas, no es recomendable. 

El yodo es un mineral fundamental para la salud, especialmente en la vida prenatal y primera infancia, cuando el cerebro está en pleno proceso de crecimiento y desarrollo. Es importante que la leche materna contenga una cantidad suficiente de este mineral, ya que así el lactante podrá fabricar correctamente sus hormonas tiroideas, esenciales para el correcto desarrollo de su cerebro.

A las mujeres embarazadas y las madres que amamantan, que viven en países donde no existe la yodación universal de la sal, se les recomienda tomar suplementos farmacológicos de 200 microgramos de yodo al día, aunque su dieta sea rica en pescado marino y contenga sal yodada.

Como siempre, lo fundamental es personalizar y valorar la posible suplementación de cada madre lactante en concreto. Recuerda que tenemos a tu disposición los servicios de nutrición en LactApp Clinic. Puedes consultarnos cómo podemos ayudarte.

 

Laia Rovira
Dietista-Nutricionista
Especializada en alimentación infantil de LactApp Clinic.suplementación yodo lactancia

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