Por y para las mujeres negras | Desirée Bela-Lobedde

Por y para las mujeres negras | Desirée Bela-Lobedde

Entre los días 25 y 31 de agosto se celebró la Black Breastfeeding Week (BBW), que es la Semana Mundial de la Lactancia Negra. Esta ha sido su séptima edición. 

En el blog de LactApp, y en sus redes sociales, se hicieron un par de publicaciones hablando sobre la necesidad de esta celebración, con la intención de visibilizarla. Y, si bien, me parece una acción necesaria en un medio que se dedica a ofrecer información sobre la lactancia en general, debo decir que las reacciones de las lectoras me incomodaron.

Soy asesora de lactancia materna, soy madre y soy una mujer negra española. Y, desde este posicionamiento, necesito hacer algunas puntualizaciones sobre todos esos comentarios de mujeres (blancas, debo decir) que sintieron la necesidad de dejar claro que no entendían la necesidad de celebrar la BBW, así que, a pesar de que soy asesora de lactancia materna, este artículo, más que centrarse en la lactancia, se va a centrar en el racismo. Porque sí, es necesario hablar del racismo que lleva a muchas mujeres blancas a cuestionar algo que ellas no saben si es necesario o no, porque está muy alejado de su experiencia como mujeres.

Sé que ahora habrá personas que habrán leído esto y se habrán escandalizado u ofendido. Está bien. Es una reacción habitual la primera vez que alguien te señala comportamientos racistas cuando consideras que no los tienes. Pero esos comportamientos están ahí, son muy sutiles y están tan arraigados y normalizados que, si quienes los vivimos no los señalamos, son difíciles de detectar. Porque es muy fácil darse cuenta de que alguien que clama que los inmigrantes vienen a quitar el trabajo de las personas autóctonas es racista… pero hay otras dinámicas que también están impregnadas de racismo, de un racismo cotidiano no detectado que lo impregna todo y la lactancia materna no es impermeable a ello.

La BBW es un movimiento necesario para reivindicar y, sobre todo, para sanar heridas ancestrales. Cuando las mujeres blancas se quejan de que esta Semana Mundial de la Lactancia Materna Negra exista, queriendo meternos en el mismo saco con el “toda la leche es leche” o “yo no veo colores”, se está invisibilizando y negando toda una historia de abuso institucionalizado que sigue teniendo consecuencias a día de hoy.

Voy a hablar de algunos temas que explican la necesidad de la BBW; pero antes de ir más allá quisiera dejar claro algo si vas a seguir leyendo: abre tu mente a lo que vas a leer aquí e intenta no ponerte a la defensiva o cuestionarlo de buenas a primeras. Puede que algunas de estas cuestiones sean completamente nuevas para ti, pero eso no significa que son mentira y que por eso debas ponerlas en tela de juicio: solo implica que son nuevas para ti, pero son la realidad de otras muchas mujeres y madres.

 

SALUD

En Estados Unidos se han publicado estudios que informan de la existencia de disparidades en las ratios y las prácticas relacionadas con la lactancia materna en función de la etnicidad y de la raza. De hecho, entre mujeres de comunidades minorizadas, se da una menor tasa de amamantamiento y una más baja atención a la salud obstétrica, lo que pone en un riesgo mayor a los cuerpos gestantes pertenecientes a estas comunidades. Por lo tanto, existe una necesidad de estimular la lactancia materna entre las madres negras y de crear conciencia en este grupo de madres sobre las mejoras sobre la salud maternoinfantil que se derivan de esta práctica.

Sin embargo no es una cuestión únicamente de lactancia materna: es una cuestión de diferencias en la atención al embarazo y al parto que dan lugar a diferencias escalofriantes. Así, mientras que la tasa de mortalidad de las mujeres blancas es del 12,7 por 100.000, la tasa de mortalidad de las mujeres negras es del 43,5 por 100.000. Hablamos de una tasa de mortalidad casi cuatro veces mayor en mujeres negras. Y, para la tasa de mortalidad de los bebés durante el primer año de vida, en el caso de bebés blancos, la tasa se sitúa en el 4,9 por 1.000 si son bebés blancos, y se dispara hasta el 11,3 por 1.000 en los bebés negros. Es decir que la tasa de mortalidad de los bebés negros es de algo más del doble que la de los bebés blancos. Si te interesa, puedes leer más en este artículo en el que también se habla de cuál es la causa de esta brecha.

De hecho el racismo ya está presente en los inicios de las prácticas ginecológicas, ya que uno de los reconocidos como padres de la ginecología, el doctor J. Marion Sims, practicaba cirugías vaginales y uterinas sin anestesia en mujeres negras esclavizadas que eran cedidas por los dueños de las plantaciones. Por lo que se sabe, practicó estas intervenciones en aproximadamente trece mujeres negras, a las que intervino en varias ocasiones.

 

REPRESENTATIVIDAD

Si tú, que me estás leyendo, eres una persona blanca, es posible que no te hayas planteado la importancia de tener referentes que se parezcan a ti. A fin de cuentas, todas las personas que ves en los medios de comunicación, en la mayoría de profesiones y, en definitiva, en todas partes si vives en Europa, se parecen a ti. Mi posición, en cambio, es totalmente diferente.

Yo veo a muy pocas personas que se parezcan a mí. En los medios de comunicación, cuando aparecen cuerpos negros, es para hablar de avalanchas de inmigrantes o para hablar de África desde el paternalismo y la condescendencia. Y, en cuanto a profesiones, ¿con cuántos médicos, docentes, conductores de autobús o dependientes de supermercado negrxs te has encontrado? ¿Con cuántas mujeres negras te has relacionado en tu vida con regularidad? ¿Y asesoras de lactancia materna? ¿Has conocido a alguna? Por eso la representatividad importa. Porque las mujeres negras tenemos muy pocas mujeres referentes ya que hay un borrado sistemático de nuestra presencia. Así que es importante para mí, como madre y como mujer negra, ver a otras mujeres negras amamantando o acompañando a madres en sus crianzas. Necesitamos esa red de apoyos para no sentirnos solas. 

 

HISTORIA

Creo que aquí viene la cuestión más controvertida de todas: la reparación histórica. La colonización y la esclavitud tienen secuelas que duran hasta la actualidad. El problema es que solo nos explicaron una cara del cuento, solo una versión de la historia: la de los ganadores, y nos fueron las personas negras.

Durante la colonización, los europeos llegaron a las costas de África con barcos esclavistas en los que secuestraron a millones de personas africanas para llevarlas a trabajar forzosamente al continente americano y también a los mercados de esclavos y a los zoológicos humanos de Europa. Permíteme que te recuerde que la esclavitud daba a las personas blancas el derecho de propiedad sobre las personas negras. Los esclavistas podían hacer lo que querían con las personas a las que esclavizaban. Y, dentro de ese hacer lo que querían, las mujeres negras salían mal paradas. 

Las mujeres negras esclavizadas eran violadas sistemáticamente por los esclavistas. Si se quedaban embarazadas, parían a esos bebés (frutos de una relación sexual no consentida), que eran separados de sus madres a edad muy temprana y vendidos a otras plantaciones. Si, además, en la casa del esclavista, su mujer tenía un bebé, la mujer negra debía abandonar a su propio bebé para servir de nodriza a ese bebé blanco.

Hay una historia muy desconocida y un dolor muy profundo detrás de las maternidades negras. Hay un daño que hay que reparar desde el momento en que las mujeres negras (en Estados Unidos) están pudiendo responsabilizarse de sus hijos e hijas desde hace menos de dos siglos. Y hay un estigma en general que pesa sobre las mujeres negras y nuestras prácticas de crianza, que hace que, desde la colonización se nos infantilice y se exoticen nuestras formas de criar.

En conclusión, la celebración de la Black Breastfeeding Week es una necesidad exclusiva de las mujeres negras, porque la problemática es totalmente diferente de las problemáticas de las mujeres blancas. Necesitamos recuperar espacios de visibilización, también en cuanto a maternidad, lactancia y crianza en una sociedad que tiende a blanquear e invisibilizar las cuestiones relacionadas con los cuerpos no blancos. 

 

Al final, como dice Kimberlé Williams Crenshaw, “cuando no existe un nombre para un problema, no puedes ver ese problema. Y si no puedes verlo, difícilmente puedes resolverlo”. Visibilizar la Black Breastfeeding Week es una acción impulsada por las mujeres negras y para las mujeres negras. Es una actividad que nos sirve para visibilizarnos, reconocernos, apoyarnos y buscar nuestras propios recursos para acabar con un problema real, actual y que, afortunadamente, tiene solución.

 

Síguela:

Desirée Bela-Lobedde
Blog: https://www.desireebela.com/
Libro “Ser mujer negra en España” 

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Un comentario sobre “Por y para las mujeres negras | Desirée Bela-Lobedde

  1. Ole!! y la verdad.. te voy a compartir a tí.. siendo blanca… con esto me quedo tranquila..
    Primero leí y compartí el otro artículo más abajo referente al tema. Al rato lo invicibilicé, no me sentía cómoda compartiendolo, sobre todo por la foto, prefería mostrar algo más hermoso ya que no profundizo nunca en la causa.
    Comparto estas palabras .
    Saludos.

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