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Inhibición de la lactancia

Inhibición de la lactancia

Cuando una mujer decide que no quiere dar el pecho y así lo expresa en el momento de dar a luz, se procede a administrarle una dosis de Cabergolina para la inhibición de la lactancia, justo después del alumbramiento. Y posteriormente, a las 24 horas, la pauta se repite. 

El inicio de la lactogénesis II se pone en marcha en el momento que la placenta se separa del útero. En ese momento, a causa de la bajada de progesterona y lactógeno placentario, la prolactina aumenta en el torrente sanguíneo de la madre y se inicia la producción de leche de transición. 

La inhibición farmacológica de leche suele ser poco eficaz, es habitual que una vez la mujer llegue a su domicilio experimente la subida de leche. Y es que los estímulos físicos asociados al cuidado del bebé, pueden causar que la glándula se active de nuevo y se produzca una induración general del pecho, tensión y secreción de leche…. con las molestia y perplejidad que genera a la mujer. 

Muchas veces al ser dada de alta no se le ha explicado que esto puede acontecer y qué pasos son los correctos a seguir. 

Es por ello que es clave que todas las mujeres, antes de ser dadas de alta, conozcan esta posibilidad. Y, si una vez informadas de todas las opciones existentes para la inhibición de la la lactancia, optan por la inhibición farmacológica de leche, deben ser advertidas de la posibilidad de experimentar el proceso de subida de leche. 

Si la madre experimenta el inicio de la lactogénesis II, y no quiere seguir con la lactancia debería saber que: 

  • La aplicación de frío en el pecho disminuirá el dolor y la congestión
  • Puede realizar, si lo necesita, una extracción manual de leche o incluso con el sacaleches
  • La pauta es la extracción de la cantidad suficiente de leche para que no sienta tantas molestias. En este punto debemos advertir de que la cantidad de leche que se recomienda extraer no es exacta, cada mujer encontrará la cantidad de leche extraída que le sirva para sentirme mejor
  • A medida que sea posible, se va a ir espaciando el tiempo de las extracciones, y cada vez se va a extraer menos cantidad de leche.
  • Puede pedir a su médico o farmacéutico una pauta adecuada de antiinflamatorios, que le ayudarán a sentir menos dolor y a disminuir la inflamación. 

Hay recomendaciones inadecuadas que aún se dan a las mujeres, por desconocimiento del funcionamiento de la lactogénesis. Las recomendaciones a evitar son simples: 

  • No es adecuado fajarse los pechos, ni comprimir la glándula mamaria con un sujetador deportivo o similar.
  • Tampoco debe evitar la ingestión de líquidos
  • Y por supuesto no se les puede recomendar no extraer leche  

Las opciones anteriores sí pueden conseguir inhibir la producción de leche, pero generan mucho dolor e incluso el proceso se puede complicar y producirse una mastitis. 

Con las medidas adecuadas se consigue que la producción de leche se vaya adaptando y disminuyendo gradualmente. Habitualmente a la semana o semana y media de iniciar el proceso ya no será necesario seguir con la extracción. Se habrá producido un descenso paulatino de la producción de leche sin causar el dolor y las molestias que ocasionan los métodos que hemos comentado anteriormente.

 

Más información

https://web.archive.org/web/20180324224424/https://pdfs.semanticscholar.org/31cb/efb18dd6f2df78cca0cdeda3b0f6941e255b.pdf

https://www.cochranelibrary.com/cdsr/doi/10.1002/14651858.CD005937/full

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC6599849/

 

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