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¿Necesitas hacer una inducción a la lactancia materna? 

¿Necesitas hacer una inducción a la lactancia materna? 

Una inducción a la lactancia materna es el proceso por el que una mujer que no ha dado luz, o hace más de 6 meses que no amamanta; estimula el pecho para conseguir una cantidad variable de leche para su bebé.

Los procesos de inducción a la lactancia no son nuevos, ni mucho menos modernos. En otras culturas y civilizaciones la inducción es algo conocido. Se sabe de manera ancestral que una mujer puede fabricar leche y que para ello solo hay que dejar que el bebé mame. 

¿Por qué motivos podemos querer hacer una inducción a la lactancia materna?

Las razones para realizar una inducción pueden ser varias: 

  • Parejas de mujeres
  • Adopción
  • Recuperar la lactancia o conseguir leche
  • Situaciones personales

Antes de empezar, un poco de de fisiología

Es importante conocer el funcionamiento normal de la lactancia materna para poder realizar acciones que nos ayuden a ponerla en marcha.

Durante el embarazo el cuerpo sufre muchos cambios. El bebé se va desarrollando en el útero, pero a la vez, la glándula mamaria se está preparando para poder alimentar al bebé cuando nazca.

En las primeras semanas el pecho experimenta un rápido crecimiento, aumenta el volumen y la sensibilidad del mismo. La progesterona, los estrógenos y el lactógeno placentario desarrollarán todas las estructuras del pecho: 

  • La areola y el pezón crecerán y cambirán de color
  • El tejido mamario aumentará

Estos cambios internos son los que harán que una vez el bebé nazca y la placenta se separe del útero la producción de leche, sobre el tercer día, se ponga en marcha. Esto ocurrirá gracias a un descenso de la progesterona y un aumento de la prolactina. 

A partir de aquí, la producción de leche va a depender de la estimulación y la extracción de leche por parte del bebé.

Entonces, ¿si no hay embarazo cómo lo hacemos?

Cuando este proceso no se ha producido podemos “simularlo” para que la glándula mamaria se active y de paso a la fabricación de leche.

Aquí, hay que dejar claro que esta producción puede ser muy variable. No siempre vamos a conseguir una producción de leche total que permita una lactancia exclusiva. Es imposible determinar qué pasará en una inducción.

Sabemos que vamos a conseguir leche, pero la cantidad de esta puede ser muy variable. En ocasiones, esta producción permite realizar una lactancia materna exclusiva, en otras “solo” permite ofrecer al bebé unos mililitros de leche.

Es importante no tener expectativas claras ante este proceso y dejarse sorprender.

Y, ¿esta leche es igual que la leche de una mujer que ha dado a luz? 

Sí, la leche que fabrica una mujer que ha inducido la lactancia va a ser prácticamente igual de la de una mujer que ha dado a luz.

Existen pequeñas diferencias a nivel de algunas proteínas pero son diferencias tan pequeñas que no son significativas, no suponen cambio alguno respecto a la nutrición del bebé y la leche siempre va a ser de calidad.

La principal diferencia en una inducción es que no se va a producir calostro. El calostro solo se produce en presencia de la placenta por tanto, las madres que inducen la lactancia van a tener directamente leche. 

Vale, y ¿por dónde empiezo?

Pues lo que tenemos que valorar primero son dos cosas: 

  • Saber cuánto tiempo queda para la llegada del bebé
  • Conocer y elegir un tipo de preparación a la inducción

El tiempo

El tiempo que quede para la llegada del bebé determinará qué tipo de preparación a la inducción podamos hacer. A más tiempo, sobre unos 6 meses es lo ideal, más opciones vamos a tener. Por tanto, cuanto más cercanas estemos a la llegada del bebé, menos opciones tendremos. 

Estrategias

Para explorar estas opciones tenemos los protocolos de Goldfarb y Newman:

El Dr. Jack Newman, un pediatra canadiense especializado en lactancia materna, y su colega, la consultora de lactancia materna Leonore Goldfarb, que dispone de experiencia propia en los procesos de inducción. 

En sus trabajos plantean dos tipos de inducción basados en la simulación de un embarazo, para que la glándula mamaria se desarrolle:

➲ Protocolo regular: 6 meses antes de la llegada del bebé.

➲ Protocolo acelerado: 4-8 semanas antes de la llegada del bebé.

El protocolo regular se basa en la toma durante un tiempo anticonceptivos orales junto con galactogogos; que son productos que aumentan la prolactina en la sangre.

Entonces, una vez se suspenden los anticonceptivos, se empieza la estimulación del pecho con el sacaleches para empezar a estimular y producir leche. 

Si lo quiero hacer, ¿a quién lo consulto?

Este proceso requiere del trabajo multidisciplinar de varios profesionales de la salud. Pueden ser esenciales la paraticoación de un/a ginecólogo/a, de una matrona y de una IBCLC o Experta en lactancia. Cada una, desde sus competencias y  perspectiva, facilitará el proceso.

Como ya sabes, en LactApp Barcelona puedes contar ya sea presencial u online con IBCLC y expertas en lactancia que te pueden acompañar en el proceso.

Y, ¿si no quiero tomar medicamentos?

También se puede hacer. Existen mujeres que prefieren no usar fármacos de ningún tipo y confiar en el uso de fitoterapia y/o homeopatía, o simplemente estimular el pecho mediante extracciones.

Como hemos dicho ningún proceso garantiza conseguir producción de leche, pero en estos casos, suele ser habitual que la cantidad conseguida sea menor que cuando se usan medicamentos y galactogogos farmacológicos. 

¿Cuándo voy a tener leche?

Habitualmente sobre las 4-8 semanas empezamos a ver gotas de leche, a partir de aquí dependerá de la estimulación y el seguimiento del proceso que hagamos.

Es importante que si quieres hacerlo, busques el asesoramiento de una profesional de la lactancia que pueda acompañarte en todo el proceso, ya sea durante la estimulación para conseguir producir leche, como con la llegada del bebé y por tanto, en el inicio de la lactancia. 

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