Síndrome del túnel carpiano y lactancia
El síndrome del túnel carpiano durante la lactancia también puede aparecer y aunque hay quien lo relaciona con temas hormonales el STC también aparece en mujeres no lactantes durante el posparto.
El síndrome del túnel carpiano durante la lactancia también puede aparecer y aunque hay quien lo relaciona con temas hormonales el STC también aparece en mujeres no lactantes durante el posparto.
El bebé nace totalmente indefenso. Necesita a su madre para sobrevivir: su alimento, sus brazos, su cuerpo, su temperatura, su sonido, su presencia… Cuando el bebé está sobre el cuerpo de su madre, se siente seguro, sabe que está a salvo y puede relajarse.
Hace unos días estaba escribiendo un texto de lactancia cuando me encontré con esta foto. En una fuente en Nuremberg (Alemania) que representa las seis Virtudes: la Fe, la Esperanza, la Caridad, el Valor, la Templanza y la Paciencia, coronadas por la figura de la Justicia. Y sí, a las 6 les sale leche de las tetas y a chorro. La mayoría de mujeres tiene miedo a tener poca leche, así que esta cantidad de leche es el sueño de casi…
En pediatría, el término leche de brujas se utiliza para describir la secreción temporal que producen los pezones de un bebé como respuesta a la elevación y paso de hormonas a través de la placenta materna antes de nacer. Esta situación se produce en un 5% de nacimientos y tiende a desaparecer después de las dos primeras semanas de vida, una vez son eliminadas estas hormonas del cuerpo del bebé.
Ha sido un destete natural y respetado a sus casi seis años. Sólo guardo buenos recuerdos. A todas vosotras, las que queráis amamantar a vuestros hijos, os diré que es una experiencia preciosa, y no hay prisas ni edades máximas si los dos estáis a gusto. Haced oídos sordos o contestad con descaro, más descarado es el que se mete en asuntos que no son de su incumbencia.
Disfrutad de vuestra lactancia porque es… la leche 😉
Los bebés nacen para mamar, ellos esperan una teta y biológicamente la necesitan, como mínimo, durante su primer año de vida. Para sobrevivir hay que mamar y no hay razón para dejar la teta. Pero hay bebés que de un día para otro (normalmente entre los 8 meses y el año) dejan de mamar, y no quieren saber nada del pecho, lo rechazan.
Ahora ya son casi 9 meses de lactancia. Aun teniendo una carrera y un máster, esto es, muy de lejos, lo más difícil, duro, apasionante e increíble que he hecho nunca. Nunca había sentido tanto dolor, tanta frustración, tanta soledad y tanto vacío como cuando empecé a dar el pecho. Pero nunca había sentido tampoco tanto amor, tanto orgullo, tanta satisfacción ni tantas ganas de seguir adelante costase lo que costase.
Lo tercero es que la sociedad ha tapado durante años esta respuesta fisiológica que se da en nuestro cuerpo tras un parto incluso desde la semana 12 de gestación y creemos erróneamente que “nuestro cuerpo va mal”, “hay que tapar y esconder el dolor”, “todo nuestro cuerpo llora…” por lo que se piensa que hay que poner una solución rápida.
El diagnóstico de la intolerancia a la lactosa se hace por varios motivos: el bebé llora “demasiado”, parece que tiene cólicos, puja mucho, tiene moco en las heces, tiene diarrea o aparición de azúcares reductores en los cultivos, y un largo etcétera. Además se confunde la intolerancia a la lactosa con la alergia a la proteína de la leche de vaca.
Verbo volant experientia manent. La importancia del entorno socio-cultural en la lactancia materna Hace unos años, asistí a una charla impartida por una bióloga del zoo de Barcelona. En su ejemplar conferencia, ella nos explicaba la dificultad que tienen las simias criadas en cautividad para amamantar a sus crías: nunca lo habían visto, así que no sabían cómo reproducir la lactancia materna. Ella insistía en cuanto a que la experiencia de la lactancia materna era fundamental para las sobrevivencias de…