Entrevista Gloria Gutiérrez de Terán, matrona Bilbao

Entrevista Gloria Gutiérrez de Terán, matrona Bilbao

El pasado mes de marzo asistimos a un taller de reflexión sobre salud maternoinfantil en Bilbao. En este taller, tuvimos el placer de compartir mesa con profesionales sanitarios que están trabajando a todos los niveles para mejorar la atención que reciben las madres y sus bebés. Entre aquellos profesionales conocimos a Gloria, ella es matrona y para nosotras la profesional que más destacó en la reunión, sobre todo por sus aportaciones y su visión optimista y proactiva. No dudamos ni un segundo en pedirle una entrevista para el blog e indagar un poco más sobre su tesis en lactancia. Esperamos que os parezca tan interesante como a nosotras:

¿Qué es lo más bonito de tu profesión?

Creo que tengo la suerte de trabajar en una profesión muy  gratificante, que me permite   acompañar a las madres y a las familias en una de las experiencias  más importantes de sus vidas.  Para mí es un privilegio poder ayudar y estar presente en los diferentes momentos del proceso de la maternidad y  hacerlo promoviendo la normalidad, la fisiología y el autocuidado. Actualmente estoy más centrada en la atención al embarazo y  tras el nacimiento, cuando las mujeres afrontan la realidad de la maternidad, de la lactancia y la crianza y precisan de acompañamiento profesional . También es muy interesante atender a las mujeres en otras necesidades como la anticoncepción o la preconcepción,  la sexualidad,  el climaterio o en la prevención de disfunciones o patología ginecológica. Me gusta mucho trabajar dentro de un equipo y me encanta la consulta, la relación de confianza que se establece con las mujeres y las parejas y el aprendizaje tanto profesional como personal que implica mi actividad.  Otra faceta de mi trabajo que me hace disfrutar y mantenerme al día es la docencia. Me gusta mucho preparar las clases, me obliga a mantenerme actualizada, y también la interacción con las/los residentes me resulta muy enriquecedora.. Participar en grupos de trabajo e investigación con el fin de mejorar la calidad de la práctica asistencial, me resulta también muy interesante.

¿Qué te impulsó a ser comadrona?

La verdad es que soy una vocación tardía. Comencé a trabajar como enfermera en el Hospital Maternal La Paz, en una planta de puérperas y allí conocí a una gran matrona, Marina Soto, que tenía una forma especial de atender a las madres y a los bebés, diferente del resto de enfermeras que trabajábamos allí, yo sentía que ella tenía un conocimiento y una forma de hacer que a mí y a las demás nos faltaba. Después, desde la supervisión de Formación continuada de la maternidad de La Paz, tuve la oportunidad de conocer en profundidad los diferentes ámbitos de atención a la mujer en el hospital y de trabajar con las matronas, de familiarizarme con su labor y me fascinó tanto la tarea que realizaban como su capacidad y competencia. Y pensé: yo quiero ser una de ellas, y me puse a estudiar como una loca para preparar el examen de acceso a la Escuela de Matronas de Santa Cristina. En cuanto empecé la formación me di cuenta de que no me había equivocado.

¿Y lo que te resulta más duro?

Lo más duro sin duda es cuando las cosas no salen como se espera, cuando hay problemas de salud de los bebés, de la madre o pérdidas. Posiblemente la pérdida de un bebé al final del embarazo sea de las situaciones más dramáticas que tengamos que abordar y ser capaces de ofrecer un buen apoyo y acompañamiento del duelo es fundamental.

A veces es tremendamente duro cuando se trabaja con mujeres en riesgo de exclusión o con situaciones sociofamiliares difíciles, porque es un momento de la vida en que se precisa tranquilidad, seguridad, afecto, apoyo y medios y algunas mujeres abordan la maternidad con muchas dificultades.

¿Crees que ha habido un cambio en las madres y que ahora piden otro tipo de atención al parto y el posparto?

Creo que hablar de madres como un todo no nos permite acercarnos a la realidad, que hoy en día es muy variada. Hay una clara tendencia en gran parte de las mujeres a tener un mayor protagonismo en la toma de decisiones en cuanto a cómo quieren vivir su maternidad y su parto. Hoy existe una gran accesibilidad a la información aunque no siempre es fácil discriminar su calidad. También nos encontramos con mujeres que prefieren delegar en los profesionales cualquier aspecto relacionado con el parto, entendiéndolo más como un proceso médico que como una experiencia vital… Por otro lado, no podemos obviar que las mujeres se embarazan cada vez en edades más tardías y esto conlleva una serie de riesgos obstétricos y en relación con esto, creo que es necesario un compromiso social e institucional que permita a las mujeres tener los hijos en edades más adecuadas desde el punto de vista biológico y de salud, sin que ello signifique un menoscabo en su desarrollo personal y profesional. En este sentido y aunque queda un larguísimo camino, hoy hay una mayor implicación de las parejas en el cuidado de los niños y las madres.

Durante el postparto creo que el apoyo que las mujeres encontraban antes en el grupo familiar, más amplio que hoy en día, lo encuentran en grupos de mujeres que están viviendo un momento similar y con las que pueden compartir experiencias, dificultades o simplemente tiempo. Me refiero a los talleres de crianza o lactancia de la comunidad o a los grupos de postparto o lactancia que desarrollamos en los Centros de Salud.

¿Cómo podemos ayudar a las madres a conseguir la lactancia que desean?

La mayoría de las mujeres cuando se quedan embarazadas ya tienen decidido el tipo de alimentación que quieren ofrecer a sus bebés, pero en muchas ocasiones esta decisión no está basada en una información adecuada, actualizada y veraz, sino en opiniones, mitos, creencias, prejuicios… Creo que lo primero es que las madres puedan tomar una decisión informada y para ello es necesario que dispongan de esta información antes del embarazo, que llegue a todos los ámbitos sociales, desde la escuela a las empresas, a los medios de comunicación, antes de que la mujer decida embarazarse… Esto implica que en nuestra sociedad se entienda la alimentación al pecho como la forma normal de alimentar a los bebés y a los niños pequeños y que la leche materna se reconozca como el mejor alimento. Con esto claro, las mujeres valoran también otros aspectos de sus vidas y deciden cómo van a alimentar a sus bebés y en el caso de los profesionales de la salud lo que nos queda es apoyarlas en esa decisión. No sé cómo pero creo que iniciativas como LactApp podrían ayudar a esa difusión de información social…

Actualmente el apoyo a las madres que deciden dar el pecho comienza desde el embarazo y pasa por ayudarlas a entender la fisiología de la lactancia y aspectos básicos de la técnica, cómo colocar al bebé, cómo reconocer un agarre adecuado y sobre todo lo que no es normal. Tras el nacimiento este apoyo debe continuar en el hospital y tras la vuelta casa durante todo el tiempo que dure la lactancia. Aquí el papel de los profesionales sanitarios y concretamente de las matronas, es fundamental en la resolución de dificultades, en el acompañamiento y el consejo que ofrecemos ante problemas, dudas o situaciones médicas y sociales que se asocian a la lactancia. Pero también es necesario el compromiso de la sociedad: facilitando el amamantamiento en público, o tras la vuelta al trabajo en las empresas o planteándose nuestros legisladores la adecuación de los tiempos de permisos maternales y paternales a las necesidades de las hijas e hijos.   

Hace poco te otorgaron la mención cum laude a tu tesis de lactancia, ¿qué te llevó a hacer esta tesis?, ¿y qué nos puedes contar de ella?

La promoción, el fomento y el apoyo a la lactancia materna es uno de los aspectos que más me ha interesado en mi actividad profesional. La realización de la tesis vino dada por una conjunción de circunstancias, de las que la principal fue que una de mis pacientes se convirtió en una de mis directoras de tesis. Ella me propuso la posibilidad de abordar el trabajo y a mí me pareció una oportunidad de profundizar en el conocimiento de mi tarea cotidiana que no podía dejar pasar.

Nos propusimos conocer cuáles eran los factores fisiológicos y sociales que se asociaban al éxito de la lactancia materna entre las gestantes atendidas por las matronas en los Centros de Atención Primaria de Bilbao. Para ello se captó una muestra de 401 embarazadas durante los años 2012 y 2013, que habían decidido dar LM a sus hijos. Se realizó un seguimiento hasta un año tras el nacimiento o hasta el destete si se produjo antes del año y se analizó la prevalencia de la lactancia materna en relación con factores fisiológicos, sociales, culturales, afectivos y las intervenciones de los profesionales.

Fue un trabajo muy duro pero que nos permitió conocer algunos aspectos de la lactancia materna en nuestro entorno de los que no teníamos ninguna información. Lo pudimos hacer gracias a la colaboración de mis compañeras matronas de Bilbao y de las madres que tan generosamente compartieron con nosotras sus experiencias con la lactancia y los comienzos de su maternidad.

Cuéntanos 3 cosas que hayas aprendido de tu tesis de lactancia y una cosa que hayas desaprendido

Lo primero que he aprendido es que aunque tenemos unas cifras de lactancia materna mejorables, si nos fijamos en la lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses, estamos muy lejos de las recomendaciones de la OMS y los expertos y que para mejorar estas cifras hace falta un compromiso institucional de promoción y fomento de la lactancia materna. También he aprendido que en nuestro medio las mujeres que dan más el pecho son aquellas con niveles de estudios más elevados, más informadas  y con mejores hábitos de vida y que por lo tanto tenemos que dirigir nuestros esfuerzos hacia aquellos grupos con menores tasas de lactancia materna para favorecer la equidad en salud en los comienzos de la vida. En nuestro estudio también hemos podido constatar que las recomendaciones de los pasos IHAN tienen relevancia en la prevalencia de la lactancia y en concreto que la administración de suplementos en el hospital es muy elevada en nuestro medio y repercute negativamente en la lactancia posterior y es importante abordarlo desde los profesionales pero también desde las madres y las familias.

Pues no encuentro nada como desaprendido, pero sí que nos hemos dado cuenta en el estudio de que la práctica del colecho en nuestro medio es mucho más practicada que reconocida. 

Desde LactApp, creemos en el papel de la matrona como gran referente para la maternidad, ¿cómo crees que podemos darle más protagonismo?

La verdad es que no lo sé. Tenéis matronas trabajando en el equipo de la aplicación y para la formación.

En relación con la lactancia  difundiendo la actividad de la matrona, evidenciando a través de entrevistas como ésta, cuál es nuestra actividad y cómo podemos ayudar a las madres y a las familias, cómo somos profesionales de acceso directo en los centros de salud, que las mujeres reconozcan en nosotras un recurso sanitario al que pueden acudir, aunque ya mencionáis que deben acudir a la matrona con las dificultades o problemas de lactancia. También haciéndoos eco de los congresos, jornadas u otros eventos que os puedan parecer de interés, o con alguna sección en la que las madres puedan contar su experiencia con su matrona.

Pide un deseo para que la lactancia en nuestro país pueda mejorar

Que nuestra sociedad y los políticos lleguemos a entender la lactancia materna como algo beneficiosos no sólo para los individuos, sino para toda la sociedad y no como un estilo de vida, sino como un derecho y una cuestión de justicia y equidad y que por lo tanto, nos compromete a todos, no sólo a las mujeres y que en ningún caso debe suponer un menoscabo en el desarrollo personal y profesional de las madres.

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2 comentarios sobre “Entrevista Gloria Gutiérrez de Terán, matrona Bilbao

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