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ECCEMA DEL PEZÓN Y/O AREOLA

ECCEMA DEL PEZÓN Y/O AREOLA

Eccema se define como una afección inflamatoria cutánea que cursa con eritema, inflamación, pápulas, vesículas, exudados y costras. También puede observarse liquenificación, erosión de la piel, fisuras, excoriaciones y descamación, localizados en la zona del pezón y/o areola. 

Esta definición abarca varios tipos de dermatitis (seborreicas y atópicas) e irritaciones o hipersensibilidad por contacto. Además, es frecuente que se presente esta lesión de manera concomitante con infecciones de la piel por Staphylococcus aureus. 

Los síntomas que manifiestan las mujeres que lo padecen habitualmente son: picor, quemazón y dolor tanto al amamantar como cuando no se amamanta. 

Se presenta más frecuentemente en lactancias que ya han superado los siete u ocho meses de duración, y es una patología que probablemente acompañará a la mujer durante toda la lactancia, e irá reapareciendo en forma de brotes.

Debido a que es un término que engloba diferentes patologías, no hay una causa común para todas ellas. Es necesario prestar atención a posibles causantes de dermatitis por contacto (jabón, cremas, parches, discos de lactancia, etc.)

Es importante que en el diagnóstico diferencial incluyamos dos procesos patológicos que pueden ser similares en un inicio:

  • Síndrome de la piel escaldada por infección de Staphylococcus aureus. En este caso, es posible que este proceso aparezca antes de los 6 meses. Para confirmar el diagnóstico sería necesario realizar un cultivo de leche e iniciar un tratamiento empírico con corticoesteroides hasta los resultados. En el caso del eccema, como se describe más adelante, la respuesta al tratamiento con corticoesteroides es rápida. Sin embargo, la piel escaldada no se resuelve con cortisona, sino con el tratamiento antibiótico adecuado. 
  • Enfermedad de Paget. Es una enfermedad rara asociada al cáncer de mama, se inicia con una lesión en el pezón, que después se extiende a la areola y en un principio sería fácilmente confundible con un eccema. Si el tratamiento del eccema ofrece poca respuesta en cuanto a los síntomas, sería necesario reconsiderar el diagnóstico. 

En cuanto al tratamiento del eccema, incluye:

  • Eliminar el alérgeno si se ha llegado a conocer
  • Iniciar tratamiento tópico con corticoesteroides. Se recomienda establecer una pauta de retirada progresiva del tratamiento tópico con cortisona para disminuir la posibilidad de la aparición de recidivas. 
  • Proporcionar hidratación abundante a la zona afectada. Es importante utilizar frecuentemente sobre la lesión cremas hidratantes, con efecto emoliente, tanto de manera simultánea junto con el tratamiento de corticoesteroides, como en la pauta de retirada hasta las dos semanas siguientes. 
  • No se recomienda realizar lavados frecuentes con agua y jabón ni friccionar sobre la lesión con gasas u otro tipo de producto, ya que puede ser contraproducente para la evolución de las lesiones. 
  • Es importante considerar que, en ocasiones, en el eccema podría haber sobreinfección de las lesiones e incluso grietas, por tanto hay que hacer una buena valoración y añadir tratamiento antibioterápico tópico si es necesario. 

Consideraciones respecto a la lactancia:

  • Tanto la lesión que provoca el eccema como el tratamiento para la misma son totalmente compatibles con la lactancia y no es necesario destetar de la mama afectada ni desechar la leche. 
  • Si la madre siente dolor y prefiere destetar temporalmente (o definitivamente) del pecho afectado, es posible realizar una lactancia diferida y seguir ofreciendo la leche que se extraiga de ese pecho o bien acompañarla en el proceso de destete. 
  • La recomendación para aplicar el tratamiento tópico consiste en aplicarlo sobre la zona afectada después de la toma, realizando un suave masaje. Es necesario dejar unos minutos para que el producto se absorba antes de ofrecer el pecho al lactante. En el caso de que no fuera posible esperar, sería conveniente ofrecer la otra mama hasta que no queden restos del producto sobre el pezón o areola. 

El eccema del pezón es una lesión con buen pronóstico si se aplica un tratamiento adecuado y se controlan las infecciones concomitantes, si las hubiera. Sin embargo, es necesario informar bien a la madre de que es una patología que probablemente vuelva a aparecer en un tiempo, ya que si desconoce la posibilidad de rebrotes puede generar una situación de frustración. De esta manera, se podrán detectar y tratar con precocidad las recidivas, si las hubiera. 

 

Bibliografía

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