“Antonio, vamos a ir aprendiendo juntos. Abre grande grande grande” – Experiencia de lactancia

“Antonio, vamos a ir aprendiendo juntos. Abre grande grande grande” – Experiencia de lactancia

Y, después de tantos meses esperándole, el 12 de Septiembre de 2017, el día de mi santo, Antonio había nacido: un gordote de 4,400 kg y 55 cms que en cuestión de 4 horas se abrió paso a este nuevo mundo para él. No pude dejar de llorar al verle, preguntar si estaba bien y ponerle en mi pecho.

Enseguida empezó a buscar mi pezón cabeceando ágilmente, moviendo su cuerpo y abriendo su boquita. Estaba temerosa de empezar esta nueva experiencia para los dos y recuerdo que le dije “Antonio, vamos a ir aprendiendo juntos. Abre grande grande grande” y nos colocamos tumbados de lado, frente a frente, piel con piel y le sujete el pecho aproximándoselo a su boca y repitiéndole que abriera su boquita grande grande grande.

Durante las primeras 12 horas y al tener el indice de glucemia bajo el medico le pauto 10 ml con una jeringuilla cada 3 horas.

Yo no era nueva en esto de la maternidad. Hacia años que ya me habia estrenado pero en aquella ocasión opte directamente por dar biberón; así que durante los meses de verano, al no tener a nadie en la familia que me pudiera enseñar como dar de mamar o darme consejos, me empapé de toda la información que pude encontrar a través de un libro, de internet y tres de las cosas que me habían quedado meridianamente claras fueron: teta desde el segundo cero, teta a demanda y boca grande antes del enganche.

Transcurrieron las primeras 48 horas siempre repitiéndole que estabamos aprendiendo juntos y que abriera grande grande grande la boquita. Yo le ponía en la teta día y noche a pesar de mi incertidumbre por no saber si estaba comiendo algo pero recordaba a la matrona diciéndonos que calostro seguro que tendríamos al principio y me consolaba pensando que eso al menos, sacaría.

Recuerdo que notaba los pezones irritados pero sin dolor; recuerdo las primeras críticas por tenerle en la teta tanto; y también recuerdo que pensaba que al tener el pecho grande sólo podría darle de mamar tumbada de lado en la cama y que ¡no iba a poder salir de casa con él si no podía darle de otra forma! La última noche antes del alta la paso con décimas lo que le llevo al cabo de las horas a la UCI de neonatos muy malito. Tenía una sepsis, una infección generalizada. En ese momento, a parte de llorar y temer lo peor, creí que la lactancia iba a ser imposible. Me dieron el alta pero él se quedaba allí ingresado. Te recomiendan que por las noches no te quedes para que descanses porque alli estas sentado en una silla tipo oficina y además, yo tenía otro hijo con el que también tenía que pasar tiempo. Esa noche me fui a casa sin mi tripa, sin mi bebe y sin la mitad de mi
corazón que se quedaba con él. Estaba destrozada.

Sin previo aviso empecé a notar una especie de escalofrios que nunca había sentido; iban y venían como olas y me producian una gran tiritera dolorosa. Esa fue mi subida de leche que culminó durante la noche. Mi pecho estaba a punto de reventar. Lo sentía tirante y completamente lleno. Intente extraerme leche antes de ir por la mañana al hospital pero no sabía bien cómo hacerlo asi que cuando llegue a la UCI lo comenté y me enseñaron a usar su sacaleches de hospital. Llené un tarro enterito entre los dos pechos. Estaba tan contenta… y ahí vino otro momento que no olvidaré jamas. Un ser muy querido y allegado a mi me dijo “cuanta leche pero ahora a ver si le alimenta o es agua”. Me puse a llorar.

La semana que estuvo ingresado fue muy difícil. Cuando iba durante todo el día a estar con él alhospital dejaba medio corazón con mi otro hijo con el que no estaba y cuando por la tarde noche me venía a casa a estar con mi otro hijo dejaba la otra mitad de mi corazón en el hospital con mi bebe. Recuerdo sacarme leche en el hospital, en casa antes de dormir, me levantaba de madrugada y antes de ir al hospital. Lo que fuera para ir haciendo un banco de leche para las noches cuando yo no estaba en el hospital con mi bebe. Al principio las enfermeras le tuvieron que dar formula algunas veces porque no sacaba lo suficiente para todas sus demandas nocturnas. Antonio al ser muy grande demandaba cada poco tiempo mucha cantidad pero con los días tenían cubierta toda la noche con mi leche. Allí les ponen chupete y recuerdo que me daba miedo que eso fuera a influirle en la lactancia haciéndole un lío para diferenciar entre teta y pezon pero por suerte no fue así.

Cuando me le pude llevar a casa me dijeron las enfermeras que al ser un niño tan grande si le daba a demanda iba a estar todo el dia enganchado a la teta asi que que intentara aguantarle entre vez y vez para que asi comiera mas de una vez y no muchas veces menos cantidad pero que iba a tener dificil mantener la lactancia con su demanda y peso. Yo me fui pensando como siempre: pecho a su demanda sea como sea y gracias a eso estuvo con LME durante los 6 primeros meses y hoy han pasado casi 8 meses y seguimos con lactancia materna mas alimentacion complementaria.

Antonio es un bebe muy demandante. Por el día se ha calmado un poco pero tiene épocas de mucho pedir y por las noches prácticamente esta toda ella pidiendo teta y no tiene ciclos de sueño de horas.

Puedo decir que para mi es muy gratificante estar con lactancia a pesar de ser duro en muchas ocasiones sobre todo, en epoca de crisis varias, criticas constantes o cuando mi entorno menos dos o tres, ponen en duda constantemente lo que haces con la lactancia a pesar de que Antonio con 7 meses pese 9,500 y mida 75 cms lo que demuestra que la lactancia le alimenta y ha ido bien.

Animo a todas las futuras mama a que se informen y hagan lactancia.

Maria Fdez Crespo
Madrid
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Un comentario sobre ““Antonio, vamos a ir aprendiendo juntos. Abre grande grande grande” – Experiencia de lactancia

  1. Genial este post 🙂 Muchísimas gracias por compartir tu experiencia con nosotras, las otras mamás sedientas de información. De esta manera, podemos aprender unas de otras y no hay una mejor forma de crecer, ¿verdad? ¡¡Un abrazo!!

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