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Abordaje en la ingurgitación mamaria

Abordaje en la ingurgitación mamaria

La ingurgitación mamaria es una situación que puede complicar la lactancia en el momento de su instauración. Aparece durante el inicio de la lactogénesis II y puede poner en riesgo la continuación de la lactancia.

¿Qué es la lactogénesis II?

La lactogénesis es el proceso fisiológico en el cual se desarrolla la capacidad de secretar leche, que se divide en 3 fases: 

  • Lactogénesis I, iniciación secretora. Se produce durante la gestación. 
  • Lactogénesis II, activación secretora. Se inicia inmediatamente después del parto llegando al pico máximo a las 48-72 horas y se instaura en las 24-48 horas posteriores. Es posible que la mujer experimente sensación de plenitud e hipertermia en el pecho y, a veces, tensión mamaria. Esta etapa se inicia con el  alumbramiento de la placenta, situación que se da en cualquier vía de parto. Es dependiente de las hormonas, así que aunque el deseo materno sea no iniciar lactancia materna con su bebé, el proceso se puede producir igualmente. Socialmente, a esa etapa se la conoce como subida/bajada de la leche
  • Lactogénesis III o lactopoyesis: es la secreción de forma continuada de leche por el pecho. 

Ingurgitación mamaria como complicación

La ingurgitación mamaria consiste en un edema generalizado generalmente bilateral de la mama debido al acúmulo de líquido extracelular que comprime los conductos mamarios impidiendo la salida de leche por el pezón, produciendo dolor, inflamación y tensión en el pecho con o que se dificulta el agarre adecuado del recién nacido. Esta situación se considera patológica. Un buen acompañamiento es clave para mejorar la satisfacción materna y la vivencia en sus inicios en la lactancia.

Cómo abordar la ingurgitación mamaria

Ante una ingurgitación mamaria es importante poder abordarla cuanto antes, para poder aliviar el dolor, disminuir la tensión mamaria y mejorar la instauración de la lactancia.

Aunque la evidencia es escasa, al ser una situación de edema, se debe evitar aplicar calor local, ya que puede facilitar la vasodilatación y empeorar el cuadro. Se recomendará la aplicación de frío local: si se usa hielo, conviene que éste no entre en contacto directo con la piel de la mama. Hay estudios que evidencian que la aplicación de las hojas de col puede aliviar las molestias de la ingurgitación. Es conveniente lavar la hoja de col a aplicar, romper los tallos de la hoja presionándolos con un utensilio tipo rodillo y aplicarla directa al pecho. Evitar la zona del pezón si hay laceraciones o grietas.

En caso de tensión mamaria importante, se puede hacer uso de los masajes de la Técnica de Presión Inversa Suavizante con el objetivo de ablandar la zona de pezón y areola y facilitar el agarre al neonato: Previo lavado de manos, se apoyarán las yemas de los dedos alrededor del pezón y se mantendrá una presión hacia las costillas, manteniéndola durante 2-3 minutos o hasta notar que la zona queda blanda. Inmediatamente, se colocará al recién nacido al pecho. El masaje mejora la congestión de la zona areolar de la mama y la succión puede mejorar la tensión global del pecho y la sensación de plenitud percibida por la madre. 

En este enlace tienes un vídeo explicativo de la Técnica de Presión Inversa Suavizante

Si es necesario, se puede ofrecer la toma de antiinflamatorios adecuados y compatibles con la lactancia, pautados por el personal facultativo, como puede ser el uso de ibuprofeno.

Una vez realizada la Presión Inversa Suavizante, se puede ofrecer el pecho al recién nacido o puede usarse un sacaleches. Es importante que la extracción con sacaleches, igual que con un recién nacido, no sea dolorosa. Por ello se deberá valorar la copa usada y la fuerza de succión.

Está extendido el mito de que no se puede usar un sacaleches en caso de ingurgitación mamaria. Cabe recordar que la ingurgitación mamaria no es una producción inadecuada de leche, sino es el proceso edematoso el causante del malestar. Por este motivo, extraer la leche acumulada no es motivo de aumento de riesgo de hiperproducción. Por otro lado, si se diera el caso de aumento inadecuado de hiperproducción, más adelante ésta se puede mejorar rebajando paulatinamente el uso del extractor.

Prevención de la ingurgitación mamaria y situaciones a tener en cuenta

Habitualmente, la ingurgitación mamaria aparece en aquellas madres que han tenido un trabajo de parto largo y/o a las que se le han administrado sueroterapia en altas dosis, en separaciones de la díada madre-recién nacido o en caso de inicio complicado de la lactancia en las horas posteriores al parto. En el caso de acompañar a las mujeres durante el trabajo de parto, se recomienda ajustar la sueroterapia, hidratar vía oral de forma libre por parte de la mujer.

Los cuidados que se les propondrá a la díada en caso de haber vivido una situación parecida:

  • Se animará a la madre a iniciar la lactancia inmediatamente después del parto y siempre dentro de las dos primeras horas. En caso de que no haya habido un agarre espontáneo dentro de ese período de tiempo, se enseñará a la madre la técnica de estimulación y extracción manual de leche se animará a iniciarla de forma precoz y a un ritmo frecuente, no dejando pasar más de 3 horas entre estimulación.
  • Animar a la madre a que ofrezca el pecho a menudo, evitando que pasen más de 2-3 horas entre tomas.
  • Favorecer el contacto piel con piel.
  • Evitar separaciones madre-recién nacido.
  • Informar de las señales de hambre de los recién nacidos, con el fin de adelantarse y poder ofrecer el pecho antes que el recién nacido llore.
  • Evitar interferencias innecesarias, como tetinas y/o chupetes.

Referencias:

Zakarija-Grkovic, I., & Stewart, F. (2020). Treatments for breast engorgement during lactation. The Cochrane database of systematic reviews, 9(9), CD006946. https://doi.org/10.1002/14651858.CD006946.pub4

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