Extracción prenatal de calostro

Extracción prenatal de calostro

La extracción prenatal de calostro es una técnica que permite conseguir, durante el embarazo, pequeñas cantidades de calostro, que después del nacimiento del bebé serán administradas en caso de ser necesario, evitando así el uso de suplementos de leche artificial.

A pesar de que pudiera parecer una técnica reciente, no es así y es que, hasta finales de los años setenta-ochenta, todas las mujeres eran alentadas a extraer el calostro en la recta final de su embarazo. Históricamente, la manipulación prenatal del pecho fue sugerida por diversos autores (Applebaum 1969, Eiger y Olds 1973, Messenger 1982)

Llewellyn-Jones (1972) indicó que: “los pezones deben ser acariciados y estirados suavemente durante dos minutos cada día desde el inicio de la gestación. Se debería expresar esta manipulación para mantener abiertos los conductos de la mama”. Aunque solo once años más tarde aclaró: “Hay alguna duda sobre el valor de la expresión mamaria, algunos médicos creen que no tiene ningún valor para abrir los conductos, pero tiene la ventaja de dar a la mujer confianza en tocar y manejar sus pechos, y un conocimiento más íntimo sobre su cuerpo”.

Cuando se habla de extracción prenatal pueden saltar todas las alarmas y pensar que es una situación que puede poner en peligro el embarazo o que puede ser la causa de un parto prematuro por la liberación de oxitocina que, teóricamente, se podría producir. Sin embargo, se trata de una afirmación sin evidencia científica.

La oxitocina se libera no solo mediante la succión del pezón, sino en muchas otras situaciones diarias y cotidianas: comer, abrazarse, tener relaciones sexuales… y a las mujeres embarazadas no se les advierte ni se les prohíben estas situaciones.

Lo que sí ha demostrado la evidencia científica es que la lactancia durante el embarazo no supone ningún riesgo para la madre, ni para el feto, ni para el bebé. Así pues, la extracción de calostro, que se realiza una vez al día, es una situación mucho más limitada y acotada que un bebé mamando cada poco tiempo.

Solo en las mujeres en las que se determine de manera fehaciente que aparecen contracciones uterinas dolorosas acompañadas o no por sangrado vaginal, se les recomendará no seguir con la lactancia materna.

 

¿En qué situaciones se recomienda la extracción prenatal?

Hay muchas situaciones en las que los bebés y las madres se pueden beneficiar de la extracción prenatal. De esta manera, las madres que no quieren suplementar con leche artificial pueden disponer, después del parto, de pequeñas cantidades de calostro que eviten la suplementación con leche artificial. También con estos pequeños suministros evitamos posibles hipoglucemias y evitamos una pérdida de peso superior al 7-10% .

Las madres a las que se les puede recomendar esta técnica son:

 

  • Madres con diabetes tipo 1 o gestacional

Las madres con diabetes gestacional que no amamantan tienen más riesgo de padecer diabetes a lo largo de su vida. De esta manera, empiezan la lactancia evitando las interferencias que puede causar la leche artificial en sus lactancias.

 

  • Madres con hipoplasia mamaria

Las mujeres con hipoplasia mamaria pueden tener dificultades para establecer una lactancia materna exclusiva. Y durante los primeros días los bebés pueden experimentar una bajada de peso superior a la esperada. La extracción de leche previa al embarazo parece estimular la glándula para un rendimiento máximo.

 

  • Madres con SOP (Síndrome de Ovario Poliquístico)

Algunas mujeres que padecen síndrome de ovario poliquístico van a tener dificultades para establecer su lactancia. Al igual que en el caso de la hipoplasia, hacer trabajar la glándula a máximo rendimiento es crucial para conseguir la tan deseada lactancia materna exclusiva.

 

  • Cesárea programada o madres en riesgo de ser separadas de su bebé en el posparto inmediato

En las cesáreas programadas, la madre y el bebé pueden estar separados unas horas. Las recomendaciones son mantener a la madre y al bebé en contacto a pesar de la cesárea. Pero si no fuera posible y el bebé tuviera que ser separado de su madre o estar con el padre, se le podrá ofrecer calostro para calmar sus llantos.

 

  • CIR (Crecimiento Intrauterino Retardado)

Los bebés con un crecimiento intrauterino retardado pueden perder demasiado peso en los días posteriores al nacimiento por estar aletargados o ser poco eficientes a la hora de mamar. El calostro extraído previamente les va ayudar a frenar la pérdida de peso habitual después del nacimiento.

 

  • Madres con alguna cirugía torácica previa o mastopexia

En ambos casos la producción de leche puede verse afectada. El calostro extraído puede evitar que el bebé tenga que tomar suplementos o que directamente pierda peso. Además la extracción durante el embarazo ofrece a la madre seguridad y conocimiento sobre su pecho.

  • Patologías congénitas del bebé

Un bebé al que se le detecta una patología durante el embarazo es muy probable que sea separado de su madre después del parto. Si contamos con calostro extraído, el bebé podrá ser alimentado de la manera más óptima desde el primer momento de vida.

 

  • Historial previo de hipogalactia

Una mujer que ha tenido experiencias previas de baja producción de leche puede verse favorecida del aprendizaje que supone la estimulación del pecho durante el embarazo. A la vez, la continuación de la estimulación de la glándula justo después del parto permite establecer la producción de leche al máximo.

 

Además, la madre que realiza la extracción prenatal obtiene muchos beneficios de esta práctica:

  • Autoconocimiento de sus pechos y su funcionamiento.
  • Evita miedos habituales referentes a la capacidad de producir leche.
  • Proporciona seguridad y confianza de contar con el alimento óptimo para ofrecer al bebé.
  • Estimula la glándula para aumentar los receptores de oxitocina y optimizar la producción de leche.
  • Evita el retraso de la lactogénesis II.
  • Proporciona aprendizaje sobre la extracción y conservación que deberá mantener durante el posparto.

 

Sabemos que la leche materna y, especialmente el calostro, es el mejor alimento que el bebé puede recibir, así el suministro de calostro extraído le aporta:

  • Evitar el suministro de leche artificial o suero glucosado durante los primeros días.
  • Evitar los riesgos asociados a la ingesta de un suplemento de fórmula durante los primeros días de vida.
  • En caso de madres diabéticas, además, reduce el riesgo de que el bebé tome suplementos que pueden condicionar la aparición de diabetes.
  • Las reservas de calostro permiten evitar hipoglucemias y deshidratación los primeros días.

 

La técnica de la extracción prenatal es muy simple. Solo es necesario que la madre realice extracción manual de calostro una vez al día, idealmente después de una ducha caliente y relajante:

  • Empezar con un lavado de manos a fondo durante mínimo un minuto en el caso que no salga de la ducha.
  • Realizar un masaje manual en ambos pechos.
  • Iniciar la extracción manual de leche, se extrae el calostro de ambos pechos.
  • El calostro fluirá lentamente, gota a gota. Es posible que las primeras veces que se realiza la técnica salgan unas pocas gotas de calostro o incluso ninguna.
  • Para ir recolectando el calostro, se puede recoger directamente en una cuchara sopera.
  • Una vez realizada la extracción de calostro de los dos pechos, se recoge el calostro con jeringa de insulina o similar.
  • Se etiqueta cada jeringa con la fecha de extracción.
  • Es importante que, para congelarla, se deposite dentro de otro recipiente o bolsa de zip para evitar que el calostro adquiera olores de otros alimentos que haya en el congelador.
  • En ningún caso deben aparecen contracciones o dolor en el vientre. De ser el caso, la recomendación debe ser dejar inmediatamente la extracción.

 

El día del parto hay que transportar el calostro refrigerado al hospital. Se puede usar una nevera de refrescos llena de hielo o de placas de hielo. En caso de hipoglucemia del bebé o dificultades de succión, ofrecer el calostro suplementado en la misma jeringa en la que se recolectó. Tan solo es necesario que la madre sostenga la jeringa entre las manos para descongelarlo o que lo haga con un poco de agua caliente.

Si es posible, el bebé debe realizar un agarre precoz al pecho y, si es posible por la situación de ambos, de debe mantener al bebé piel con piel de manera continua. De la misma manera hay que fomentar que el bebé mame con frecuencia y vaya realizando tomas, siendo proactivos los primeros días.

 

Fuentes

  • https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20149033
  • https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22333968
  • https://www.laleche.org.uk/antenatal-expression-of-colostrum/
  • National Health and Medical Research Council 2012, Infant feeding guidelines: Summary. Canberra, ACT: National Health and Medical Research Council.
  • Cox SG 2006, Expressing and storing colostrum antenatally for use in the newborn period. Breastfeeding Review 14(3): 11–16.
  • Forster DA, Moorhead AM, Jacobs SE, Davis PG, Walker SP, McEgan KM, Opie GF, Donath SM, Gold L, McNamara C, Aylward A, Ford R, Amir LH 2017, Advising women with diabetes in pregnancy to express breastmilk in late pregnancy (Diabetes and Antenatal Milk Expressing [DAME]): a multicentre, unblinded, randomised controlled trial. The Lancet, 389(10085): 2204-2213.
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