Destete nocturno con bebés de dos años (aproximadamente)

Destete nocturno con bebés de dos años (aproximadamente)

Lo sabemos. No dormir es duro, muy duro, y cuando nos acercamos a los dos años, el tema puede resultar desesperante por dos motivos:

  • El primero es que llevamos ya dos años durmiendo a trompicones, si es un segundo o tercer hijo debemos sumarle los meses acumulados, si además son gemelos debemos multiplicar, claro está.
  • El segundo motivo es que a medida que se acercan los dos años una se cree que “en breve” empezará a dormir mejor, que su bebé está creciendo y la demanda de pecho irá a la baja, es entonces cuando nos chocamos de morros con la gran etapa de los “terribles” dos años y con la traca final.

Sí señoras, es fácil adivinarlo o reconocerlo, una gran crisis se desata en nuestros hogares, y no solo entra en crisis el bebé, que descubre los beneficios y riesgos de su autonomía y su propio ego nadando feliz en la individualidad y el apego a su propio ser, sino que la crisis se desata en la familia entera.

El desespero de ver a tu hijo estallar en rabietas cada tres por cuatro, el cansancio acumulado, la presión y comentarios de tu entorno, la poca conciliación laboral/familiar y entre medio, los resfriados, los contratiempos, los mil aprendizajes y quizás las ganas de ser mamá de nuevo si no estamos ya embarazadas, pasan factura y sentimos que debemos poner un límite urgente a todo ello, y si así lo sentimos, quizás es un buen momento, pero…¿Cómo?

Solo pensar que tenemos que conseguir dormir a nuestro bebé sin la teta nos produce un vértigo difícil de expresar con palabras. Es por esa razón, que muchas de vosotras, al ver que llega este momento, decidís tirar de comunidad y de experiencias cercanas y acudís a nosotras en busca de respuestas.

Sería algo así como:

“Tengo un bebé de 21 meses, estoy desesperada, necesito dormir. Cada vez exige más la teta, no me deja respirar, estoy agotada. He decidido hacer destete nocturno pero no sé por dónde empezar”

Finalmente y después de contestar muchísimos mails, decidimos exponer la duda en nuestras redes sociales, y ¡atención! salieron un montón de experiencias y consejos la mar de prácticos, con lo que para que no se perdieran en la inmensidad del mar virtual, decidimos recopilarlas aquí (estamos hablando de ideas para bebés a partir del año de vida):

 

  • Método padre: el método padre es una manera de dormir al bebé sin la teta. Consiste en que sea el padre quien se levanta y le da consuelo al bebé.
  • Acortar las tomas: pactar tomas cortas/chupitos para volver a dormir en seguida y que cada vez necesite menos succión
  • Retirar el pezón de la boca antes de que se duerma. Cuando notamos que la succión ya no es “profunda” y que el bebé ya está relajado, podemos probar de retirar con cuidado el pezón de su boca, manteniendo su boca cerrada con ayuda de nuestro dedo. Si se redespierta, podemos acunarle, acariciarle, cantarle…. lo que sea que funcione para que se relaje de nuevo, si no lo conseguimos, antes de que se ponga nervioso del todo, ofrecer el pecho de nuevo y probar otra vez. 2 o 3 veces, y si no funciona, probaremos de nuevo al día siguiente (requiere tiempo, paciencia y práctica)
  • Cuento de la teta cansada: aquí lo tenéis
  • El sol y la luna: se trata de explicarle al bebé que la teta está muy cansada y necesita descansar, que por lo tanto, después de la última toma antes de dormir, le diremos buenas noches y la dejaremos dormir hasta que salga el sol. Tenemos que explicarle que si se despierta en mitad de la noche y el sol aún no ha amanecido, podrá tomar un vaso de leche, agua, abrazos, o aquello que necesite, pero teta no.
  • Destete de día: el destete nocturno es más complicado que el diurno. Esto lo debemos tener en cuenta. Madres que lo sabían, han decidido hacer primero el diurno y han visto cómo de manera refleja, la lactancia durante la noche también cambiaba, volviéndose más calmada y llevadera.
  • Acudir a una asesora de sueño: hay mujeres, suelen ser madres, que se han formado y especializado en sueño infantil y se dedican a acompañar familias en situaciones como ésta.
  • No actuar: hay muchas familias que se encuentran en esta situación y lo viven de manera tranquila y serena con lo que deciden no intervenir y dejar que el tiempo vaya haciendo su trabajo. Al final TODOS los niños duermen, antes o después, pero todos maduran y lo hacen.

 

Recursos para llevar a cabo los planes anteriores, es muy importante tener en cuenta ciertas cosas:

 

  • La edad de los dos años (meses arriba, meses a bajo) es una de las edades más complicadas. Es importante tener en cuenta cuál es el status de nuestro bebé: ¿Es un bebé que ya no “depende” mucho del pecho o es un bebé muy intenso y demandante? Dependiendo de cada bebé nos podemos encontrar que el destete sea “fácil” o podemos encontrar un bebé que va a llorar mucho, a gritar, y quizás también a pegar o a morder con bastante probabilidad. Cuando un bebé explota en rabia y llanto, sencillamente te está expresando frustración. No está de acuerdo. Estamos forzando un proceso y eso debemos tenerlo claro: no le va a gustar. Podemos hacerlo poco a poco y pausado, pero sois muchas las que expresáis que necesitáis cortar por lo sano, pero es evidente que habrá que acompañar al bebé de una manera muy consciente e intensa para que la frustración no pase a ser miedo o inseguridad. Todas las mamás que han contado su experiencia, están de acuerdo con que las tres primeras noches son TERRIBLES, pero una vez pasadas, la cosa empieza a mejorar, mejorando del todo más o menos entre una semana y 15 días después del inicio, aunque también hay bebés que lo aceptan sin problema, y todo empieza a fluir de manera tranquila sorprendiéndonos muy gratamente.
  • No se trata de dejar al bebé llorar. Se trata de estar ahí, de transmitirle confianza, de acompañarle y sin escatimar en recursos y cariño.
  • Verbaliza: verbalizar, hablar y dar explicaciones es básico y esencial, y hacerlo en tono calmado y amoroso también. Es importante CADA DÍA contarles lo que hayáis decidido: “La teta está muy cansada y mamá también, recuerda que si te despiertas mamá estará contigo pero no te dará teta”, etc.) Durante el proceso, también va muy bien verbalizar: “estás muy enfadado, lo entiendo, ¿Quieres un poco de agua” “Estás muy enfadado, lo entiendo, cuando quieras te abrazo y te ayudo a dormir de otro modo”, etc
  • Compensa durante el día: durante el día es muy posible que tu bebé esté más “enganchado” a ti, más demandante, malhumorado o intenso. Es normal, los cambios requieren adaptación. Dale toda tu presencia durante el día, para que entienda que decirle que no significa que no te tenga igual. Tu amor es incondicional, no importa cuán enfadado esté, que estarás ahí.
  • Ten a mano recursos como agua o leche por si el bebé tiene hambre o sed en sus despertares, su cuento favorito, etc.
  • Empatía: nadie tiene más empatía con su bebé que una madre que lo está destetando. Va a ser duro, seguramente vais a llorar los dos. No repares en abrazos, cariños y explicaciones. En encender la luz o ponerte a tu bebé en la mochila si es lo que necesita para calmarse. La teta es tuya, pero para él/ella es suya, el conflicto está servido, pero sabes que el amor y el contacto son más poderosos, tira de ellos.
  • Pide apoyo: si vas a hacerlo, intenta que sea un finde, o asegúrate que los dos/tres próximos días podréis dormir hasta tarde por la mañana. Pasar una noche en vela y teneros que levantar a las 7 de la mañana para cumplir en el trabajo o en la guardería, será una tortura.
  • La cuenta atrás: hay familias que nos han contado que han puesto un calendario con una cuenta atrás de, por ejemplo 7 días. En esos siete días han ido tachando las casillas en el calendario acompañadas de el discurso elegido (cuento, explicación, etc) para encarar el gran día con ilusión.
  • Colechar en sidecar o poner al bebé en su cama y ser tú o el padre el que acude y no al revés
  • Turnarse las noches: hay muchas familias que nos han contado que las noches de destete se han ido turnando, cada noche se levantaba uno y así el otro descansaba.
  • Puedes cambiar de opinión: no hay dogmas, nadie conoce a tu bebé mejor que tú y siempre estás a tiempo de pausar el proceso y probarlo de nuevo al cabo de unas semanas.
  • Los despertares pueden no reducirse: destetar de noche no es sinónimo de dormir más. Es probable que las primeras noches tu bebé alargue más pero también es posible que al cabo de unos días los despertares vuelvan: el sueño es un proceso evolutivo que no tiene que ver con la lactancia.

*Sobrealimentar al bebé con biberones repletos de cereales, no es un método ni un recurso, de hecho los estudios científicos hasta la fecha lo consideran un mito.

*Es importante, durante el destete, vigilar nuestros pechos, y darles un respiro con sacaleches o de manera manual si vemos que lo necesitamos por molestia, dolor o malestar.

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3 comentarios sobre “Destete nocturno con bebés de dos años (aproximadamente)

  1. Moltes gràcies pel post! És de gran ajuda..
    Creieu que seria millor/mes fàcil destetar de nit cap als 18mesos que esperar als 2 anys tenint en compte lo dels “terribles..*.
    Moltes gràcies per la feina que feu!

  2. Hola Alba, soy de Argentina, me han llegado diferentes publicidades sobre “entrenadoras de sueño infantil” veo aqui que tu mencionas a las asesoras de sueño. No confío mucho en esos métodos. ¿Tú recomiendas alguno en especial?

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