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Molestias en los pezones durante los primeros días

Molestias en los pezones durante los primeros días

Repetimos siempre que la lactancia no debería doler y que el dolor nos indica que hay algo que se puede mejorar ¿Pero qué pasa en los primeros días de vida del bebé? 

Durante el embarazo habréis experimentado molestias en los pezones, de hecho uno de las primeras señales que nos indican que podemos estar embarazadas es la sensibilidad que de golpe empezamos a experimentar en el pecho. La zona del pezón está tan sensible durante el embarazo que en ocasiones no queremos que nuestras pareja los toque, o incluso el roce con la ropa puede molestarnos. Esto es debido a que durante el embarazo los niveles de estrógenos y progesterona están muy altos y se produce esta sensibilidad extrema en el pezón.

¿Qué se siente?

La sensación más aproximada es la de un pellizo cuando el bebé se engancha. Una sensación aguda que disminuye a los segundos de producirse y que desaparece totalmente en unos minutos. Si esta molestia se convierte en dolor y no cede en pocos segundos, hay que revisar qué está pasando. 

¿Se puede hacer algo para evitarlo?

No, no se puede hacer nada para evitar estas molestias en los primeros días. Están relacionadas con la fluctuación hormonal después del parto y por tanto hay que esperar a que cedan por sí mismas. No en todos los pospartos se siente la molestia con la misma intensidad y ésta puede variar en las diferentes lactancias. 

¿Hasta cuando dura esta sensibilidad?

Habitualmente esta sensibilidad de los pezones, la sensación de pellizco desagradable, dura unos 15 días aproximadamente. Llegados a este momento debería desaparecer totalmente. 

Como saber si es sensibilidad o si es dolor

La clave está en valorar si esta sensibilidad desaparece en segundos o si se mantiene y amplifica a lo largo de la toma. En ese caso no se trata de esta sensibilidad hormonal y es importante revisar el agarre del bebé y su boquita, para encontrar lo antes posible qué aspectos se pueden mejorar. 

¿Qué hago si no se pasa?

Pedir ayuda. Sin duda hay que ver qué pasa. Cuando tenemos dolor, lo habitual es que sea alguna dificultad en el agarre, la posición del bebé o algún aspecto relacionado con las estructuras orales de nuestro pequeño (suele ser habitual que se trate de un frenillo lingual corto) que nos produzca dolor en la toma. 

El dolor en la lactancia es una de las causas de abandono temprano y es muy importante encontrar las causas de estas molestias lo antes posible. Si te dicen que le bebé está bien colocado pero sigues teniendo dolor, algo se puede mejorar. Y es probable que necesites seguir pidiendo ayuda para averiguar qué aspectos son mejorables.

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